En el debate actual de la teoría política, existe consenso respecto a que no solamente existen Estados regidos por democracias plenas o dictaduras absolutas. Esto es, no solo hay autoritarismo en naciones como Cuba, Venezuela o China.
Viendo países como Rusia o Turquía, donde se realizan elecciones democráticas pero también represión y persecución contra la oposición y periodistas críticos, en un escenario donde las reglas de juego son constantemente vulneradas a favor de facciones y actores oficiales, se puede ver ahí visos autoritarios. Dichas condiciones han dado para hablar de "autoritarismo competitivo" como un punto intermedio entre democracia y dictadura.
Recientes hechos ocurridos en Colombia han mostrado que nuestra democracia no es plena o perfecta y que los principios básicos que la deberían regir (libertad, pluralismo, justicia) están constantemente amenazados, no solo por sectores radicales de izquierda o derecha, pero a veces incluso desde el propio Estado.
Las crecientes denuncias que apuntan a censura en medios de comunicación públicos, hechas por periodistas como Santiago Rivas, Carlos Chica, Andrea Olano y Darío Fernando "el Profe" Patiño, han sembrado un manto de duda sobre el grado de libertad de prensa existente en el país.
https://twitter.com/paoamayar/status/1075841993438318592
https://twitter.com/hectorabadf/status/1075968330249461760
https://twitter.com/nnguerrero/status/1076107142413910017
El programa de Rivas, uno de los más exitosos de la televisión pública colombiana en los últimos años, fue sacado del aire justo después de un video al estilo youtuber en que el periodista criticó la denominada Ley TIC, que en su opinión golpeaba a los productores de TV pública en beneficio de las grandes firmas privadas.
Por su parte, Patiño, Chica y Olano denunciaron censura por parte del Gobierno dado que, tal como relataron, el equipo de prensa de Presidencia presuntamente exigió que fueran otros comunicadores y no ellos quienes formularan las preguntas al presidente Iván Duque en una entrevista radial.
Tras la polémica generada en el país, Patiño y los demás periodistas aseguraron que su programa "La señal de la Mañana" será sacado de la franja horaria concurrida para el próximo año, mientras que Olano será desvinculada de la cadena.
https://twitter.com/dariofpatino/status/1075459966797012993
Frente a los señalamientos, KienyKe.com consultó con distintas voces qué tan real es la idea de que se está dando un viraje autoritario al menos respecto a la libertad y pluralismo que tienen los medios de comunicación.
El senador opositor Iván Cepeda (Polo Democrático) consideró que hay elementos para determinar que en Colombia hay visos de autoritarismo: "Están creciendo las denuncias de distintos comunicadores y periodistas sobre presiones ejercidas bien sea desde el Gobierno Nacional, o desde otras instituciones del Estado, como fue evidente con las palabras del fiscal general de la Nación frente a María Jimena Duzán. Periodistas que se expresan de manera crítica con relación a aspectos como la corrupción, terminan siendo acallados en espacios de difusión concretos, pero no solo eso, se les quitan sus programas y se les persigue. Esas son características autoritarias que muchas veces han sido criticadas por el oficialismo pero que aquí también se están viendo".
Cepeda agregó que los elementos autoritarios en la democracia colombiana no son nada nuevos, y que por no ir lejos, el exterminio de la Unión Patriótica en las décadas de los ochenta y los noventa, así lo demuestran. Y que no solo se limitan al ejercicio del periodismo, puesto que en su opinión, el denegar la personería jurídica a un partido opositor como Colombia Humana puede enmarcarse en las mismas características, "tal como la manera en la que se estigmatiza la protesta social".
Desde la academia, Mauricio Jaramillo Jassir, docente de la Facultad de Ciencia Política, Gobierno y Relaciones Internacionales de la Universidad del Rosario, explicó que en el sistema político colombiano hay tres garantías democráticas que son constantemente vulneradas, y estas no solo se limitan al ámbito de los medios de comunicación, sino que afectan otras libertades políticas y la separación de poderes.
"Sin duda alguna hay una democracia tremendamente imperfecta en Colombia, y respecto a las garantías democráticas hay tres que se violan constantemente: En primer lugar todavía en este país matan a la gente por decir lo que piensa. Me parece grave en términos de democracia, que a los líderes sociales y quienes reclaman tierra todavía hoy los matan por sus posturas políticas. Acaban de asesinar a una psicóloga (Viviana Muñoz) que trabajaba temas de reincorporación", dijo.
"Luego respecto a los medios de comunicación todavía hay mucha autocensura, en muchos casos hay miedo de decir la verdad. No creo que sea el propio presidente, sino que hay una práctica histórica muy arraigada en el país en la que se encubren las cosas por influencia política. Por ejemplo la forma en que se ha mantenido el fiscal demuestra que el Estado en muchos casos no cuida su independencia de poderes y pone en riesgo sus garantías democráticas", agregó.
