Las Farc, ¿detrás de los cambios en la cúpula militar?

Las Farc, ¿detrás de los cambios en la cúpula militar?

7 de julio del 2015

No es que desde La Habana se le haya dado la orden a Palacio de Nariño de relevar del mando a los comandantes del Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea. Cabe aclararlo.

Pero es bien sabido que las acciones de la guerrilla terminan influyendo en casi todas las grandes decisiones que enfrenta el país, por ejemplo, en la elección de un presidente de la República.

Las Farc no tienen la fuerza política, militar ni legítima para imponer su voluntad. Pero sus actuaciones, a través del terrorismo o incluso sus discursos, pueden cambiar la agenda nacional y mover a su antojo la aguja que mide la opinión en Colombia.

El cambio de cúpula anunciado anoche por el presidente Juan Manuel Santos coincide con un momento de zozobra y desencanto generalizado por causa de la oleada terrorista que las Farc protagonizan desde cuando decidieron acabar con su tregua unilateral.

El anuncio también se conoce después de que el Gobierno decidiera romper el silencio sobre sus opiniones del proceso y anunciara que o bien pueden pararse de la mesa, o incluso pueden considerar un cese al fuego bilateral antes de la firma definitiva de la paz.

El relevo de tres altos mandos se anuncia a pocos días de la llegada de un nuevo Ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, y para el presidente Santos solo responde a la necesidad de una institución “que requiere renovación permanente”.

Pero está claro que más allá de la “renovación” natural que merece toda institución piramidal como las Fuerzas Militares, no hay que olvidar que Colombia, pese a buscar la solución de su conflicto por vía del diálogo, enfrenta a agrupaciones guerrilleras, criminales y del narcotráfico, así que cualquier movimiento dentro de las fichas del ajedrez militar debe ser cuidadosamente analizado. Por eso, cualquier decisión al respecto tiene como pregunta fundamental: “¿Y las Farc?”

Quiénes son los nuevos mandos

Santos informó al país que su nuevo comandante del Ejército será el general Alberto José Mejía, en reemplazo de Jaime Lasprilla.

Es bogotano y muy conocido dentro de la institución, tal como pudo establecer KienyKe.com.

El estratega en Seguridad y Defensa, John Marulanda, explicó a KienyKe.com que Mejía es un “distinguido oficial que ha cumplido con éxito las tareas encomendadas y goza de prestigio dentro de la institución. Viene de familia militar y eso le ha brindado reconocimiento”.

El general Mejía es graduado de subteniente de la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova, con profesión en Ciencias Militares de la Escuela Militar de Cadetes y posee tres maestrías: Asuntos de Seguridad Internacional de la Escuela Naval de Postgrados (Monterey, California, EE.UU.); Estudios Estratégicos del Colegio de Guerra del Ejercito de los Estados Unidos (Carlisle, Pensilvania, EE.UU.); Seguridad Nacional de la Escuela Superior de Guerra de Colombia.

Hay una distinción peyorativa dentro del Ejército para los mandos que provienen de castas militares, como el general Mejía, a quienes los llaman “las princesas”. Al respecto Marulanda opinó: “En cualquier organización humana: militar, sacerdotal, empresarial o académica, los apellidos y antecedentes familiares tienen peso. Mejía es un oficial de casta, con familia de generales y está familiarizado con lo que sucede en la institución. Eso no lo desmerita”, dijo.

Mejía ha sido comandante de batallones de fuerzas especiales, de infantería y brigada de fuerzas especiales, lo que le da experiencia en campo de guerra.

A la Armada Nacional llega el vicealmirante Leonardo Santamaría Gaitán, un barranquillero graduado de Teniente de Corbeta de la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla.

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Su especialidad es de Superficie, profesional en Ingeniería Naval con orientación Electrónica y Ciencias de la Administración, títulos otorgados por la Escuela Naval de Cadetes Almirante Padilla.

Durante su carrera se ha desempeñado como Comandante de la Fuerza de la Fuerza Naval del Caribe, Director General Marítimo, Jefe del Departamento de Operaciones de la Fuerza Naval del Caribe, Comandante de la Fragata ARC “Caldas”, Comandante del Comando Específico de San Andrés y Providencia, Jefe del Departamento de Operaciones Navales de la Escuela Superior de Guerra, Agregado Naval ante el Reino Unido y Representante Permanente de Colombia ante la Organización Marítima Internacional (OMI).

Y a la Fuerza Aérea llega el mayor General del Aire, Carlos Eduardo Bueno Vargas. Es santandereano, subteniente de la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, profesional en Administración Aeronáutica, especialista en Seguridad y Defensa Nacional de la Escuela Militar de Cadetes General José María Córdova, y máster en Administración con especialidad en Alta Dirección y en Ciencias de la Administración.

¿Y por qué las Farc o una ONG estarían detrás del cambio?

Además de la coyuntura hostil que atraviesa el país por cuenta de la andanada bélica de la guerrilla, los recientes anuncios del gobierno, en el sentido de estar por terminar el proceso de paz “por bien o por mal”, hacen suponer que las Fuerzas Armadas deben estar preparadas, ante una eventual guerra cruda, o la celebración de un cebe bilateral del fuego.

Así lo hicieron saber varios estrategas militares, generales retirados y expertos en seguridad consultados por KienyKe.com.

“El cambio de anoche lo hizo el gobierno de turno para abonar terreno a lo que pueda suceder en La Habana. Bien sea ante el fracaso de los diálogos y el subsecuente reinicio de la ofensiva militar, o bien sea para atender un posconflicto”, opinó el estratega Marulanda.

“Los nuevos comandantes demuestran la mezcla entre lo que llaman “tropero” y “académico”. En la historia, grandes dirigentes y comandantes de tropas han sido intelectuales. Esa preparación facilita el planeamiento y ejecución de operaciones. Sea ante un escenario de guerra, como en un escenario de paz”, advirtió por su parte el general (r) Néstor Ramírez.

Pensando en lo que el gobierno deba hacer con las Farc fue que el Ejecutivo habría seleccionado sus nuevos dirigentes de las fuerzas de tierra, aire y agua.

También, dice Marulanda, “el general Lasprilla había demostrado un nivel de inconformidad o desconcierto con lo que pasaba en Cuba”, lo que habría motivado el cambio.

Los recién nombrados comandantes tienen preparación académica suficiente para atender requerimientos de transición hacia la paz. Pero también experticia militar meritoria para mantener la ofensiva sobre la guerrilla, e incluso mejorarla, según opinó el general Ramírez.

“Estos cambios suceden con frecuencia. Lo que importa es mantener institucionalidad. El entrenamiento, los planes, la administración de recursos se perfecciona. Los relevos no causan ningún traumatismo significativo frente a las tácticas sobre el enemigo”, expuso el militar y analista en seguridad.

Finalmente la Agencia AFP ha insistido en otro elemento que pudo haber influido en los cambios de cúpula: el reciente informe de Human Rights Watch en el que advierte que algunos generales estarían involucrados en supuestos casos de ejecuciones extrajudiciales, o ‘Falsos Positivos’.

“El presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, renovó parcialmente la cúpula militar, más de una semana después de que Human Rights Watch (HRW) denunciara que altos mandos castrenses están implicados en ejecuciones extrajudiciales de civiles en medio del conflicto armado que ya lleva más de medio siglo”, expone un reportaje de la agencia francesa de noticias.

“Dentro de los altos mandos señalados por HRW aparecen Juan Pablo Rodríguez, comandante de las Fuerzas Militares, y el general Lasprilla, saliente jefe del Ejército”, dice AFP.

Al respecto opinó Marulanda: “Si el informe de HRW hubiese influido, también habrían sacado a Juan Pablo Rodríguez. A no ser que los esté sacando escalonados, no veo que haya presión fuerte de esa organización”.

Tanto Marulanda como Ramírez explicaron que los tres nombrados son apreciados dentro de las Fuerzas Armadas, y recordaron que cualquier nombramiento está previamente sustentado en rigurosos estudios y evaluación.