Aunque la historia suele centrarse en los líderes militares, cientos de mujeres fueron clave en la lucha independentista. Actuaron como espías, mensajeras, combatientes, enfermeras y organizadoras de redes que apoyaron al Ejército Libertador.
También transportaron información, consiguieron alimentos, atendieron heridos y colaboraron con las guerrillas patriotas. Pese a su importancia, su papel permaneció durante años relegado en los relatos históricos.
Manuela Beltrán y el comienzo de la rebelión
Manuela Beltrán es considerada una de las precursoras del proceso independentista. El 16 de marzo de 1781 rompió públicamente el edicto que anunciaba nuevos impuestos en El Socorro, Santander.
Su acción fue respaldada por miles de personas y ayudó a desencadenar la Insurrección de los Comuneros, una de las principales expresiones de inconformidad contra las autoridades españolas antes de la Independencia. Después de aquel episodio, existen pocos registros sobre el resto de su vida.
Policarpa Salavarrieta y la red de los patriotas
Policarpa Salavarrieta, conocida como La Pola, se convirtió en uno de los principales símbolos femeninos de la Independencia. Mientras trabajaba como costurera en Bogotá, recopilaba información sobre las tropas realistas, llevaba mensajes y apoyaba a quienes buscaban unirse a la causa patriota.
Fue capturada y fusilada el 14 de noviembre de 1817 por conspirar y realizar labores de espionaje en favor de los patriotas de los Llanos. Su ejecución causó rechazo entre la población y fortaleció la resistencia contra el régimen impuesto durante la reconquista española.
Antonia Santos y la guerrilla de Coromoro
Antonia Santos Plata organizó y sostuvo la guerrilla de Coromoro, también conocida como guerrilla de Santos, desde la hacienda familiar El Hatillo, en Santander.
Este grupo combatió a las tropas realistas durante la Reconquista y apoyó el avance del Ejército Libertador en 1819. Antonia Santos fue capturada y ejecutada en El Socorro el 28 de julio de ese año, pocos días antes de la batalla de Boyacá.
Mercedes Ábrego y su trabajo como informante
María Mercedes Reyes Ábrego fue una artesana y bordadora de la región de Cúcuta. Durante mucho tiempo fue recordada principalmente por haber confeccionado una casaca para Simón Bolívar, pero su participación fue mucho más amplia.
Hizo parte de una red de espías e informantes que apoyaba a las tropas patriotas. La información que proporcionó habría contribuido a victorias militares obtenidas por Francisco de Paula Santander. Fue asesinada por las fuerzas realistas en octubre de 1813.
Estefanía Parra y los caminos hacia Boyacá
Según los registros recopilados por Banrepcultural, María Estefanía Parra era una joven campesina de Paipa que conocía los caminos y atajos de la región.
En medio de la Campaña Libertadora habría guiado al ejército desde Bonza hasta Tunja durante un avance nocturno que permitió a los patriotas adelantarse a las tropas españolas. También habría informado sobre los movimientos realistas y señalado un paso por el río Teatinos antes de la batalla de Boyacá.
Juana Velasco y el apoyo al Ejército Libertador
Juana Velasco de Gallo aportó caballos, provisiones, ropa y trabajadores para apoyar a las tropas. También envió a varios de sus hijos a incorporarse al Ejército Libertador.
Después de la batalla del Pantano de Vargas, organizó el recibimiento de los patriotas en Tunja. Además, dirigió un taller de confección que habría elaborado más de 2.000 camisas para los soldados que llegaron desde los Llanos en condiciones precarias.
Simona Amaya y su participación en combate
Simona Amaya, oriunda de Paya, Boyacá, se habría disfrazado de hombre para ingresar al Ejército Libertador. Su valentía durante la campaña le permitió obtener el rango de sargento.
Participó en acciones militares y murió el 25 de julio de 1819 durante la batalla del Pantano de Vargas. De acuerdo con los relatos históricos, sus compañeros descubrieron que era una mujer después de encontrarla entre los combatientes caídos.
Simona Duque y el apoyo desde Antioquia
Simona Duque de Alzate, una mujer viuda de Marinilla, entregó cinco de sus hijos a las tropas comandadas por José María Córdova en 1819.
Su decisión motivó a otras familias de Antioquia a vincularse a la causa patriota. Estos hombres participaron posteriormente en las fuerzas que combatieron en la batalla de Chorros Blancos, enfrentamiento decisivo para consolidar la independencia de la provincia.
Las Juanas y las protagonistas anónimas
Muchas mujeres, conocidas colectivamente como Las Juanas, acompañaron a los ejércitos como enfermeras, cocineras, mensajeras y proveedoras. Algunas también transportaron armas, atendieron heridos y participaron directamente en los combates.
Sus historias demuestran que la libertad del país fue resultado de un esfuerzo colectivo. Las mujeres no fueron espectadoras, sino protagonistas que arriesgaron su vida y sostuvieron la causa independentista.
