La firma colombiana anunció la nueva activación de su alianza con LOIGICA Business & Immigration Law, con sede en Estados Unidos, para ampliar el acompañamiento jurídico a empresarios, inversionistas y compañías con operaciones entre ambos países.
De la Espriella Lawyers continúa avanzando en su estrategia de internacionalización. La firma informó este 25 de agosto sobre la nueva activación de su alianza con LOIGICA Business & Immigration Law, una firma estadounidense con la que busca fortalecer la atención de clientes que desarrollan negocios, inversiones u operaciones entre Colombia y Estados Unidos.
La apuesta tiene un objetivo concreto: facilitar un puente jurídico entre los dos mercados, de manera que empresarios e inversionistas puedan contar con acompañamiento coordinado frente a los distintos asuntos legales que surgen al establecer, desarrollar o expandir una operación internacional.
Según explicó De la Espriella Lawyers en su comunicado, la estrategia estará concentrada en tres frentes: el acompañamiento jurídico transfronterizo, la seguridad jurídica como elemento relevante en las decisiones de inversión y la estructuración sostenible de los negocios internacionales.
En este último aspecto, la firma destaca la importancia de que las operaciones se desarrollen bajo parámetros adecuados de cumplimiento normativo, gestión de riesgos y claridad jurídica, especialmente en un escenario empresarial en el que cada vez más compañías buscan oportunidades por fuera de sus mercados de origen.
La alianza también apunta a acompañar a quienes identifican en Colombia oportunidades para invertir, establecer operaciones o expandir sus negocios, articulando capacidades jurídicas en ambas jurisdicciones.
Con oficinas en Barranquilla, Bogotá, Medellín y Miami, De la Espriella Lawyers plantea este movimiento como parte de su estrategia para ampliar sus conexiones internacionales y responder a las necesidades jurídicas de clientes que operan en un mercado cada vez más globalizado.
Más que un anuncio de expansión, la alianza refleja una tendencia creciente en el mundo empresarial: los negocios cruzan fronteras y el acompañamiento jurídico también debe hacerlo.
