Camilo Echeverry volvió a hablar sobre uno de los aspectos más comentados de su vida familiar: la decisión de no mostrar públicamente el rostro de sus hijas, Índigo y Amaranto.
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El cantante colombiano y Evaluna Montaner han compartido diferentes momentos de su vida como padres con sus seguidores, pero han mantenido una regla clara respecto a la imagen de las niñas. Aunque aparecen ocasionalmente en contenidos familiares, su rostro permanece protegido.
Según explicó Camilo, esta decisión está relacionada con el deseo de que sus hijas puedan elegir en el futuro si quieren tener una exposición pública o mantener su vida privada. Para el artista, no se trata de generar misterio alrededor de ellas, sino de respetar su autonomía y evitar tomar por adelantado una decisión que les corresponde cuando sean mayores.
Sin embargo, el crecimiento de Índigo también ha llevado a Camilo a cuestionarse cómo entiende la niña esta dinámica. El cantante contó que su hija ya comienza a notar que, cuando las personas se acercan a sus padres para pedirles fotografías, ella no puede aparecer de la misma manera.
La situación provocó una reflexión en el artista, quien reconoció que la decisión de protegerlas también puede generar preguntas en ellas mientras crecen. Con su habitual sentido del humor, Camilo comentó que este asunto podría convertirse en una conversación para el futuro y aseguró: “Esto va a necesitar terapia en 20 años”.
La privacidad de sus hijas también está presente en su nuevo proyecto musical, Para cuando sean mayores, un álbum inspirado en su experiencia como padre y pensado como una especie de legado para Índigo y Amaranto. Camilo ha explicado que, mientras escribía las canciones para ellas, terminó encontrando reflexiones que también necesitaba para sí mismo.
Así, el artista continúa compartiendo aspectos de su paternidad, pero procurando que sus hijas puedan construir su propia relación con la exposición pública cuando tengan la edad y la autonomía para decidirlo.
