El artista visual Tito del Moral presenta este viernes 11 de septiembre su nueva exposición individual, ‘Acá descansa mi cabecita rota’, una muestra en la que transforma experiencias personales, objetos cotidianos y recuerdos en obras que invitan a reflexionar sobre la salud mental, la memoria y la vulnerabilidad.
La exposición será inaugurada en la galería Espacio Bel Art, ubicada en el Parque Central Bavaria, en Bogotá, y reúne pinturas, textiles, bordados y objetos intervenidos que hacen parte de un proceso profundamente personal para el artista.
‘Acá descansa mi cabecita rota’: una exposición sobre salud mental y memoria
La muestra nació después de un periodo especialmente difícil para Del Moral. Tras recibir el diagnóstico de trastorno bipolar, el artista continuó trabajando en su obra y encontró en el arte una manera de procesar y expresar aquello que estaba viviendo.
Uno de los elementos centrales de la exposición es una almohada que lo acompañó durante cinco años. En ella, según cuenta el artista, vivió momentos de llanto, ataques de pánico y crisis. Ahora, esa misma almohada fue intervenida con bordado y lleva la frase que da nombre a la exposición: ‘Acá descansa mi cabecita rota’.
Para Del Moral, convertir ese objeto íntimo en una pieza artística significó llevar una parte de su historia personal al espacio público.
“Mostrarlo es como desnudarme el alma y la mente”, explica el artista al hablar de lo que significa exponer su intimidad ante los espectadores.
Obras que hablan del cuerpo, el tratamiento y las experiencias personales
La exposición también marca un nuevo camino en la producción artística de Tito del Moral, quien por primera vez presenta obras blandas realizadas con textiles. Entre las piezas se encuentra un telar de gran formato, elaborado puntada a puntada durante más de 300 horas de trabajo.
También hace parte de la muestra una pieza inspirada en un cajón de medicamentos, presentado como una especie de vitrina de farmacia, que contiene elementos relacionados con el tratamiento médico que el artista debe seguir.
Pinturas y camisas intervenidas completan un conjunto de obras en las que el cuerpo aparece como territorio de memoria y experiencia. La propuesta plantea una mirada diferente sobre las huellas físicas y emocionales que dejan las experiencias personales.
Tito del Moral lleva su experiencia personal a la galería
El artista, formado en Artes Visuales en la Universidad de los Andes y en Fine Art en Leeds Arts University, ha desarrollado un trabajo centrado en la intimidad, la memoria y las huellas físicas, psicológicas y emocionales de la experiencia humana.
Su principal deseo es que los visitantes puedan conectarse con las obras desde un lugar humano y cercano. Por eso, espera que la exposición sea también una pausa frente al mundo digital.
El artista quiere que quienes lleguen a la galería puedan observar las piezas, permanecer frente a ellas y, por un momento, dejar de lado el celular para encontrarse con las historias que hay detrás de cada obra.
“Quiero que vean mi vida y que humanicen a las personas”, es parte de la intención con la que presenta esta exposición.
Más que mostrar objetos, Tito del Moral abre las puertas de una parte de su intimidad y convierte sus recuerdos, su cuerpo y sus experiencias en materia artística.
