Sin duda una de las mejores experiencias sonoras es escuchar música a través de los discos de vinilo o LP, ponerlo sobre el tocadiscos y apuntar la aguja hacia uno de sus surcos y esperar con inmensa expectativa las primeras notas de la canción mientras se percibe una mágica distorsión al empezar sus rotaciones.
Se siente una sonoridad fiel, pura y cálida, cuya amplificación atrapa al oyente y permite llevar sus sentidos a distintos parajes musicales basados en su hechura análoga; algo que los formatos digitales no logran conectar pese a su imponente desarrollo tecnológico.
Los vinilos dominaron el mercado sonoro por décadas: su sonido, el arte de las carátulas y la brillantez de color negro en el disco, se convertía en un artículo muy preciado, especialmente para los melómanos y más acérrimos coleccionistas.
Debido al inevitable avance de la tecnología, los LP 's fueron relegados al olvido, aquellos majestuosos discos fueron desterrados por la digitalización y pasaron a ser solo un recuerdo, guardados en algún mueble o repisa llena de polvo condenados prácticamente a la extinción.
Las nuevas generaciones fueron privados de conocer y disfrutar este formato, que con la llegada de los Compact Disc (CD) y más adelante de plataformas digitales, desconocen esta forma de escuchar música. Sin embargo - y quizá apelando a la nostalgia - en los últimos años los vinilos han resurgido de las cenizas como el ave fénix.
En tiendas musicales se empezó a ver exhibidas en sus vitrinas: discos, tocadiscos y accesorios para volver a disfrutar de esta experiencia; no en vano, y según un estudio publicado por la Industria Fonográfica Británica (IFB), reveló que el año 2021 registró la mayor cantidad de vinilos vendidos en el mundo desde 1981 con una cifra alrededor a las cinco millones de unidades.
¿A qué se debe este fenómeno? KienyKe.com habló con Diego González, consultor musical y propietario de la tienda de discos Garage Store, uno de los lugares referentes de la escena de los vinilos en Bogotá.
Este resurgir del vinilo, ha permitido que las nuevas generaciones conozcan toda su magia, más allá de una posible herencia coleccionista de padres y abuelos, existen diversos motivos en los que este formato se ha convertido nuevamente en el preferido de los amantes de la música.
“Un punto principal es que los artistas nuevos se han interesado en este formato que en los últimos años ha crecido en ventas. Mucha gente hasta ahora está viendo este “boom” de vinilos. Artistas y agrupaciones nuevas se han preocupado por sacar de nuevo este formato a relucir, no contentos sólo con formatos en CD y plataformas digitales. Ya veníamos con una oleada de bandas de culto que sacaban sus vinilos y ese nicho empezó a crecer más y la gente empezó a desempolvar sus aparatos y tocadiscos”.
Escuche la entrevista con Diego González:
Los LP’s se destacan por tener unas características sonoras propias sobre los demás formatos, debido a su estructura y fabricación análoga, pese a que hoy en día se consiguen estos productos remasterizados, sin perder su magia.
“Actualmente puedes conseguir muchísimas cosas en plataformas digitales, pero la fidelidad del sonido es mucho mejor… es un sonido envolvente, que te atrapa. Si comparas un sonido en vinilo con un sonido digital siempre se va a escuchar una gran diferencia, entonces eso hace también que la gente se vuelva más exquisita del oído. Eso hace la magia del vinilo, además del arte de la carátula, sus detalles, poner a rodar el disco ¡es único! es algo entre dos: tú música, tus vinilos y tú”, destaca.
Mientras tanto, en medio de la pandemia, una nueva generación lleva en la resistencia sonora más de una década, tomando las banderas de lo que serán las nuevas tiendas generacionales, una parte siendo 100% digitales, y otra que decidió apostarle a lo tradicional y seguir con un punto totalmente físico.
Esa magia siempre ha estado presente en la vida de Diego, quien ha visto la importancia de mostrarle a las nuevas generaciones, por eso desde hace cuatro años abrió Garage Store, ubicado en la localidad de Teusaquillo en Bogotá, y así poder compartir esos secretos que se esconden detrás de aquellos grandes discos y lo que revelan sus surcos al tocarlos con la aguja.
“Nosotros abrimos la tienda pensando en las nuevas generaciones; la generación anterior dejó caer mucho esa tradición, ver grandes tiendas en Colombia que cerraron. La idea siempre fue retomar y hacer subir ese amor por la música y nos estamos encargando de los jóvenes pensando en ello, siguiendo la costumbre de sus padres y abuelos que conseguían sus discos”, afirma.
La llegada de la pandemia por cuenta del covid-19, hacía suponer - como en otras industrias - que el negocio se derrumbaría, y más teniendo en cuenta que un vinilo no es un producto que haga parte esencial de la canasta familiar, pero paradójicamente sucedió todo lo contrario. De todas formas una pasión no se negocia y quizá para los más acérrimos coleccionistas, es un elemento fundamental para su vida: “A raíz de la pandemia, han surgido tiendas independientes; esto ha crecido muchísimo, se está fortaleciendo”. añadió.
Hoy en día para las nuevas tiendas de discos ya no es un dolor de cabeza palabras como : tecnología o mucho menos una palabra ya obsoleta como piratería. Esos temas han pasado a un segundo plano desde que el mercado de la música creció durante la pandemia, adicionalmente, el producto físico se afianzó mucho más gracias a la tecnología, actualmente hasta un coleccionista tiene en su lista compras en plataformas digitales, incluso llevan sus archivos físicos transformados en digitales para cualquier parte que deseen.
“Yo le agradezco a las plataformas digitales como Spotify, yo no tengo ningún problema con eso, me parece que es una nueva forma de atrapar a las nuevas generaciones, porque genera que se pregunten si esa música que está en las plataformas se pueda conseguir en vinilo. Esto gracias a las agrupaciones nuevas que se preocupan por sacar un vinilo y sin duda es un ejercicio interesante”, comenta.
Estos ejercicios han permitido que las ventas de vinilos están creciendo de una manera considerable. En Garage Store se consiguen discos de artistas de culto, géneros como el rock, pop, salsa, mandan la parada en el local, cuyos visitantes se llevan una gran experiencia al indagar y escuchar por ese disco que encierra una historia.
Históricamente, Colombia ha sido un referente en la industria fonográfica en América Latina, principalmente desde los años 60 a mediados de los 90, en la que contaba con grandes manufacturas de discos de vinilo y su calidad de producto. Esto generó una fuerte cultura en el comportamiento de consumo de discos entre los colombianos, algo que llevó al arraigo y en diversos hogares siempre se encontraba un vinilo sonando.
“El colombiano es un buen comprador de música, esto se debe a que muchos artistas han reeditado en vinilo sus catálogos viejos y han sacado ediciones especiales. Esto ha sido un buen plus y ha hecho que la gente se acerque más. Además, a mediados de los 90 dejó de existir el vinilo, pero en Colombia se siguió fabricando y ahí nació un nicho de coleccionistas extranjeros que empezaron a buscarnos para encontrar ediciones hechas solo en Colombia”, afirmó.
Sea nostalgia o no, el vinilo ha entrado en una época de resurgimiento, la música está presente en todo lugar y momento, sea del género que sea, y este formato devuelve esa mística para disfrutarla. Quizá sea una señal para reflexionar sobre diversos aspectos de la vida, que pese a todo lo que ocurra alrededor, invita a recordar, repensar y tener amor, como ese mismo amor que brinda el poner un vinilo sobre el tocadiscos y disfrutar de sus notas.
“Definitivamente el mundo de la música es muy bonito, con la música te desahogas de todas las formas, siempre te está acompañando y habrá un tema para algún día: si estás triste lo escuchas, si estás feliz lo escuchas, si quieres levantarte el ánimo; entonces hay que aferrarse a la música. Escuchar música te abre los sentidos, te mantiene bien y el mensaje es: nunca dejen de escucharla y enseñarle a las nuevas generaciones que esto no se acabará nunca”, concluye.
