El canal en Nicaragua provocará tragedia ambiental

El canal en Nicaragua provocará tragedia ambiental

24 de junio del 2013

Nicaragua, desde hace décadas, está empeñado en construir un canal interoceánico. El negocio se concretó hace dos semanas cuando el Congreso aprobó la ley que autoriza a una empresa, con sede en Hong Kong, adelantar el proyecto. Inicialmente la idea pretende la realización de un canal de 286 kilómetros de longitud por 20 metros de ancho y 24 de profundidad. La concesión del manejo del canal fue otorgada por 50 años a la firma china HK Nicaragua Canal Development Investment Co. Limited (HKND Group). La compañía dice que podría tardar tan solo diez años en construirlo, tesis que ha sido desvirtuada por numerosos ingenieros alrededor del mundo, incluyendo los que laboran dentro del Canal de Panamá.

Lo cierto es que el proyecto se adelantará y su anuncio ha generado todo tipo de polémicas, tanto  dentro de Nicaragua como en el extranjero. Incluso Colombia ha entrado en esa discusión, pues para algunos este canal tendría que ver con el fallo de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, cuyo resultado quitó mar colombiano para cederlo a territorio nicaragüense. Personalidades como Noemí Sanín dicen que una de las juezas de La Haya debía declarar conflicto de intereses, pues es  originaria de China y conocería de memoria el plan del canal con una empresa de su país. (Vea también: “No hay derecho a un fallo tan ajeno a la tradición de La Haya”: Sanín en KienyKe)

Ese argumento es rebatido por quienes aseguran que el proyecto del canal no involucra las aguas cedidas a Nicaragua, que es una idea de mucho tiempo atrás y que se construirá en territorio continental.

El megaproyecto tiene un costo estimado de 40 mil millones de dólares y los trazados iniciales indicarían que los barcos que quieran pasar de un océano a otro tendrían que atravesar el Lago Nicaragua, también llamado Cocibolca, el más grande de Centroamérica. Esta idea despertó la ira de numerosos sectores que ven amenazado el futuro del medio ambiente del país. Hubo marchas, protestas, denuncias y alertas. Se sumaron agrupaciones indígenas que temen la desaparición de sus culturas por cuenta de las expropiaciones. Y hay alerta en países vecinos por los efectos colaterales de las obras.

La amenaza ambiental

Organizaciones ambientales califican la eventual construcción del Canal Interoceánico de Nicaragua como “la mayor amenaza al medio ambiente del país en su historia”, y “el mayor riesgo por desproteger a la población de satisfacer sus necesidades básicas de agua y alimentación”. Víctor Campos, vocero de la organización ecologista Centro Humboldt de Managua, manifestó que hicieron una denuncia formal e internacional advirtiendo las consecuencias de la obra si toca el Lago de Nicaragua. Según explicó a KienyKe, las rutas que atravesarían la reserva de agua dulce  de 8 mil kilómetros cuadrados ponenen riesgo el abastecimiento de líquido potable para unos dos millones de ciudadanos sólo en su país. Los fondos de archilla en el lago podrían perturbarse y estropear la disponibilidad de agua para consumo humano.  “Es un Lago en cuyas laderas y cercanías habita la mayor cantidad de población; limitar el acceso al agua potable afectaría a todos los condados cercanos. La calidad del líquido podría verse amenazada”, advirtió.

Mapa Nicaragua, Canal de Nicaragua, Kienyke

Las posibles rutas que hay sobre la construcción del Canal Interoceánico atraviesan el Lago de Nicaragua.

Además de esto, en la vasta reserva de agua dulce habitan cantidades importantes de especies animales y de plantas. Los expertos citan los ejemplos del cocodrilo Acutus y el tiburón de agua dulce, que estarían en amenaza. El cocodrilo se reproduce en una de las tres grandes islas que hay dentro del Lago. Es el mayor saurio de América Central y un desequilibrio lo extinguiría. Sucede igual con el tiburón carcharhinus nicaragüensis.

“Hay unas tres especies autóctonas del lago, muchas otras son especies que transitan de agua salada a agua dulce. Como el tiburón toro, por ejemplo. El pez sierra y otros animales. Este canal será una barrera al corredor ecológico mesoamericano. Preservar ese corredor ha significado muchos esfuerzos”, manifestó Campos.

La amenaza humanitaria

La siguiente alerta tiene que ver con la afectación que podría provocar la construcción del canal sobre comunidades indígenas nicaragüenses, cuyos territorios son paso obligado para los trazados que se conocen hasta ahora del proyecto. Voceros de las etnias Rama y Kriol denunciaron que no fueron invitados a los debates sobre la realización del Canal, así que la decisión en el parlamento los tomó por sorpresa.

Rupert Clair Duncan, presidente de la comunidad Monkey Point, denunció en una entrevista con KienyKe que el gobierno “nunca se acercó” a ellos para explicar los alcances del plan, y que en cambio les dijeron que comprarían sus tierras a un determinado precio para avanzar con las rutas.  “Nunca se han interesado en hablarnos para ver cuál podría ser la afectación. Nos dimos cuenta por la televisión, y así reaccionamos. Fuimos a buscar al gobierno para contarles cómo nos afectarán”, dijo.

El pueblo Monkey Point está asentado en las costas nicaragüenses sobre el Atlántico, y todas las previsiones indican que el ingreso de los barcos será necesariamente por su territorio. “Podrían afectarse unas 200 familias directamente de nuestra comunidad”, explicó. Sin embargo dijo que de las otras etnias resultarían afectadas otras tres mil familias, unas 15 mil personas. Las poblaciones indígenas viven de la pesca y la agricultura, así que un daño ambiental también les pasaría a ellos una cuenta de cobro.

“Ellos estarían expropiándonos. Para tomar esas decisiones afectaría nuestro sector. Todavía somos nicaragüenses. Nos dijeron que nos comprarían la tierra, pero nos pueden pagar determinado precio, no uno justo. Tampoco nos dicen para donde nos vamos. Se les olvida que hay una ley de tierras comunales por lo que no pueden vender nuestra región”, explicó Duncan además de informar que han presentado un recurso de amparo para pedir medidas cautelares ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

“Desaparecería la etnia Rama, es una minoría, y también la afrodescendiente Kriol. Estarían desapareciéndonos y estamos hablando de un patrimonio cultural de la Unesco”, concluyó.

Los vecinos también se preocupan

Los efectos de la construcción del Canal Interoceánico, si pasa por el Lago de Nicaragua, podrían traspasar fronteras. Enrique Castillo, ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica, dijo que si se utiliza el Lago “eventualmente” afectaría la calidad y disponibilidad de agua para su país.

“Eventualmente (nos afectaría), dependiendo del uso que vayan a hacer del lago de Nicaragua. Porque aunque es territorio nicaragüense, ese lago tiene las aguas que alimentan el rio San Juan, en el cual Costa Rica tiene derechos de navegación.  Además el rio san Juan es el afluente del Rio Colorado, que es costarricense y abastece de agua potable. De manera que si la construcción del canal incluye afectación al Lago, podría hacer que eso repercuta en el rio San Juan, y por consiguiente afecte derechos costarricenses”, declaró en exclusiva a KienyKe el Canciller de Costa Rica.

Canal de Nicaragua, Enrique Castillo, Costa Rica, Kienyke

Enrique Castillo, ministro de Relaciones Exteriores de Costa Rica.

El rio San Juan es durante un largo tramo frontera entre Costa Rica y Nicaragua. Además es zona de pesca bilateral y este irriga aguas al Rio Colorado, que también abastece de alimento y agua para el consumo de los costarricenses. Organizaciones ambientales de San José (Capital de Costa Rica), denuncian que algún efecto en el lago o desviación de las aguas del rio San Juan podrían dañar las áreas del delta del Colorado, disminuyendo su zona húmeda.

Sin embargo el canciller Castillo declaró que su país está “en incertidumbre y expectativa” a la espera de que Managua defina los trazos exactos por los que pasaría el eventual Canal. “Por el momento no hay diseños, no hay estudios de sostenibilidad, no hay nada que nos permita determinar o prever con certeza que nos afectará. Estamos en una situación de incertidumbre, de expectativa, esperando que Nicaragua defina más lo que piensa hacer. Estamos haciéndole seguimiento al tema porque hay también incertidumbre sobre si finalmente ese proyecto será viable o no”.

En declaraciones a KienyKe el ministro Enrique Castillo confirmó que ha manifestado a Nicaragua “la preocupación por saber qué rumbo va a tomar” el proyecto del canal, pero que aún es temprano para tomar a alguna acción.

No obstante el representante internacional del gobierno costarricense dijo que su país está “totalmente de acuerdo” y que “aplaudirían” que su vecino pueda construir un Canal Interoceánico que acelere su desarrollo y le entregue beneficios comerciales. Sobre la posible oleada de desplazamientos de grupos indígenas que podrían pasar a Costa Rica luego de ser eventualmente desalojados de la zona por donde se construirá la obra, el Canciller dijo: “Si se construye el canal requeriría una gran mano de obra en cantidad, incluso quizá Nicaragua no la tenga y más bien pueda haber desplazamiento de costarricenses hacia Nicaragua, si les ofrecen fuentes de trabajo. Esos son procesos a considerar como normales y naturales. No nos vamos a preocupar mucho antes de tiempo. No creemos que haya desplazamiento hacia Costa Rica sino lo contrario”.

@david_baracaldo