El colombiano demandado por la quiebra de Madoff

El colombiano demandado por la quiebra de Madoff

10 de marzo del 2011

El desplome de la pirámide de Bernard L. Madoff, que se estima causó pérdidas de 50.000 millones de dólares, se llevó por delante a inversionistas de todo el mundo, en uno de los mayores fraudes de la historia financiera. Al menos la mitad de sus clientes eran hedge funds, fondos que recogían dineros de particulares. Los colombianos no se quedaron por fuera y la quiebra de Madoff afectó más de un capital. Los nombres empiezan a aparecer.

Irving Picard, el administrador de la liquidación de las sociedades y los bienes de Bernard L. Madoff, presentó demanda contra el empresario colombiano Jimmy Mayer y sus hijos Rafael Mayer y David Mayer y los diferentes fondos de inversión que administraban. Se trata de la demanda No 08-01789 ante la  corte de bancarrota de Estados Unidos del distrito sureste de Nueva York. Picard acaba de recuperar $9.8 billones por cuenta de las demandas a quienes, se supone, conocían los riesgos del esquema Maddof y, sin embargo, insistieron en captar recursos de sus clientes. El abogado Picard acusa a los Mayer de haberse usufructuado de pagos fraudulentos para beneficio personal y de sus clientes, a través del sistema Ponzi de inversiones, conocida en Colombia como “pirámide”, que utilizó Bernad L. Madoff en su manejo financiero.

Irving Picard, presentó demanda contra Jimmy Mayer y sus hijos Rafael Mayer y David Mayer.

Jimmy Mayer es un reconocido empresario colombiano, quien junto con su socio de toda la vida, Edmundo Esquenazi, construyó un importante conglomerado económico: el Grupo Sanford. Este grupo ha participado en empresas como Petco, Pavo, Carboquimica, Ico Pinturas, Filmtex, Propilco, Topluz, Biofilm, Geón Polímeros Andinos, Andean Chemicals Limited, entre otras.

Hacia mediados de los noventa, con más de sesenta años, Jimmy Mayer se alejó de la operación diaria de Sanford, y se radicó en Caracas, Venezuela, en compañía de dos de sus hijos. Allí se dedicó a seguir la evolución de los mercados financieros, diseñar estrategias de inversión y administrar inversiones privadas con la asistencia de un staff reducido.

Según la demanda presentada por el abogado Picard, los Mayer invirtieron entre 1992 y 2000 US$ 2.377.614 en el Fondo Bernard L. Madoff Investment Securities (BLMIS), a través de cinco empresas de inversiones de las que eran dueños o controlaban, como HCH, Montpellier, Inversiones Coque, Aurora y Olympus. De los ingresos recibidos en estos años, US$ 702.786 corresponden a pagos fraudulentos de ganancias obtenidas bajo el esquema Ponzi. Según la demanda, a pesar de los indicios de fraude que provocaba el comportamiento de Madoff durante ocho años, los Mayers consolidaron sus cuentas en un solo fondo a nombre de Legacy Capital, una compañía inscrita en las Islas Vírgenes. En septiembre 26 de 2000, le inyectaron cerca de US$40 millones al fondo BLMIS de Maddof. Legacy recibió ingresos US$255.817.616 desde su creación hasta diciembre 11 de 2008, de los que US$89.306.362 representaron pagos fraudulentos, obtenidos mediante el sistema Ponzi, según el fidecomisante de BLMIS.

A pesar de las advertencias por parte de sus propios inversionistas, los Mayer nunca realizaron ninguna auditoria ‒“due diligence”‒ de forma independiente y concienzuda sobre las inversiones que realizaba Madoff a través de su fondo BLMIS con el dinero que recibía. Sin embargo, según el demandante, cobraban honorarios y comisiones importantes por los servicios de asesoría prestados. En 2004 las inversiones a través del banco BNP Paribas, y durante cuatro años Legacy Capital, ascendieron a US$ 175 millones, por cuenta de transferencias fraudulentas en detrimento de los clientes de BLMIS.

La razón de esta demanda es que los activos identificados en el fondo BLMIS de Madoff no son suficientes para reembolsarles a los clientes los dineros que invirtieron. Entonces, haciendo uso del código de bancarrota, el síndico Picard intenta recobrar algún dinero de los clientes que se beneficiaron del esquema Madoff.  Bernard L. Madoff llegó a controlar en su fondo BLMIS US$65 billones en 4.900 cuentas. En marzo 12 de 2008, Madoff admitió la utilización del esquema Ponzi en sus inversiones y fue sentenciado en junio 29 de 2009 a 150 años de prisión. Su hijo se suicidó.

Irving Picard presentó 1.000 demandas por enriquecimiento fraudulento.

El abogado síndico Picard presentó esta demanda junto con otras 1.000 en treinta países, con el objetivo de recuperar cerca de US$100 billones de dólares, antes del 11 de diciembre de 2010, para aprovechar la ley de Estados Unidos que dio un plazo de dos años para que aquellos que se consideraran defraudados presentaran sus demandas. Todas ellas alegan el enriquecimiento abusivo que lograron quienes administraban los fondos, los captadores de dinero, que no actuaron de forma oportuna ante las alarmas y permitieron que sus clientes perdieran los ahorros.

Entre  las entidades que fueron demandadas, además de Jimmy Mayer y sus hijos, se encuentran la familia de David Becker, el principal abogado de la Comisión de Bolsa y Valores por $ 1.5 millones; la sociedad de valores M&B Capital Advisers, fundada por Javier Botín, hijo del presidente del Banco Santander, y Guillermo Morenés, marido de Ana Patricia Botín, hermana de Javier y ex presidenta de Banesto. Los bancos BBVA, Citibank, Natixis, Fortis, el antiguo ABN Amor, Merrill Lynch y Nomura, por una cantidad global de 1.100 millones de dólares. El HSBC por más de 6.000 millones. Al Swiss bank UBS AG y otros por más de 2.000 millones de dólares. Y los familiares y ex empleados de Bernard L. Madoff, por 69 millones de dólares.

El abogado sindicó Irving Picard ha logrado recuperar a la fecha $2.6 billones en efectivo. Él cuenta con la autorización de la Corte de Bancarrota para recuperar otros US$7.2 billones. Las víctimas de la pirámide de Madoff empiezan a respirar tranquilos.