La inversión en energía solar se consolida como una alternativa cada vez más atractiva frente a la propiedad raíz en Colombia, impulsada por su alta rentabilidad, estabilidad y beneficios tributarios.
De acuerdo con un estudio de Erco Energía, las inversiones en proyectos solares pueden alcanzar retornos de hasta 30% efectivo anual, superando ampliamente los rendimientos tradicionales del sector inmobiliario.
Mientras una propiedad residencial en alquiler genera entre 0,3% y 0,5% mensual (alrededor de 6% anual), y los inmuebles comerciales entre 0,5% y 0,8% mensual (hasta 9,6% anual), los proyectos solares pueden oscilar entre 15% y 30% efectivo anual, dependiendo de las condiciones y beneficios aplicados.
Este cambio ha llevado a inversionistas, fondos y family offices a diversificar sus portafolios hacia activos energéticos, que además ofrecen flujos de caja contratados y una vida útil estimada de 25 años.
Beneficios tributarios impulsan la rentabilidad
Uno de los factores clave detrás de este crecimiento es el marco normativo vigente en Colombia. La Ley 1715 de 2014, modificada por la Ley 2099 de 2021, establece incentivos que mejoran significativamente la viabilidad financiera de estos proyectos.
Entre los principales beneficios se encuentran la exclusión del IVA en equipos como paneles solares, inversores y baterías, lo que reduce la inversión inicial en cerca de 16%. También se contempla la deducción del 50% de la inversión en la renta líquida durante un periodo de hasta 15 años y la posibilidad de depreciación acelerada de los activos.
La combinación de estos incentivos puede reducir el tiempo de retorno de un proyecto solar de entre 8 y 10 años a un rango de 5 a 6 años, mejorando el flujo de caja desde las primeras etapas.
Esteban López, gerente comercial de Erco Energía, explicó que “el aprovechamiento de los beneficios tributarios disponibles en Colombia se ha convertido en un factor determinante para acelerar la adopción de soluciones solares en el sector empresarial”.
El directivo agregó que estos incentivos no solo impactan la rentabilidad, sino que también fortalecen la competitividad empresarial al reducir la exposición a la volatilidad de los precios de la energía y optimizar costos operativos a largo plazo.
Un mercado en expansión global y local
A nivel global, la tendencia también respalda este crecimiento. Según la Agencia Internacional de Energías Renovables, la inversión en energía limpia alcanzó $2.033 billones en 2024, superando por primera vez los $1.198 billones destinados a infraestructura fósil.
Además, el sector generó 34,8 millones de empleos y aportó $320 mil millones al PIB global, lo que equivale a cerca del 10% del crecimiento mundial.
En Colombia, el contexto también favorece este tipo de inversiones. La creciente demanda energética y el déficit estructural de generación presionan los precios al alza, lo que beneficia a quienes ya cuentan con activos de generación en operación.
Así, la energía solar deja de ser vista únicamente como una alternativa ambiental y se posiciona como una decisión estratégica de inversión, con condiciones favorables en términos de rentabilidad, estabilidad y sostenibilidad.
