Enigmático: Una historia de ultratumba

Enigmático: Una historia de ultratumba

3 de julio del 2017

Nacer y morir, son dos de los instantes más importantes y trascendentales del ser humano, por esta razón, no sólo la ciencia sino también algunas corrientes espirituales y religiosas, han dedicado su conocimiento para tener una percepción de la vida en el más allá. El cuerpo físico es un vehículo que utilizamos, para cumplir una misión especifica y el alma compuesta en su totalidad de energía, es el motor y la conexión entre lo divino y lo mortal. Al fallecer, simplemente se abandona lo material, para continuar la travesía hacia otras dimensiones superiores.

Algunos espíritus, conocidos coloquialmente como fantasmas, son cuerpos sutiles que continúan transitando en la tierra debido a su falta de aceptación y superación de apegos a personas o deseos insatisfechos, como ansias de poder, venganza, sexo y alcohol, es decir a todas aquellas cosas que únicamente se pueden experimentar mediante el cuerpo físico. De esta manera, tanto las leyendas como los mitos y el arte se han encargado de darle forma a este mundo intangible con formas esféricas, nebulosas, antropomórficas, flotantes, blancas y difusas, que despiertan el misterio, la curiosidad y el horror.

Entre 1882 y 1886, la figura de una mujer alta y vestida de negro con un pañuelo en la cara perturbó la tranquilidad de una comunidad, al ser vista durante varias ocasiones por diferentes personas quienes aseguraban “escuchar pasos” en Garden Reach, una casa situada en Pitville Circus Road, Londres y habitada por un cirujano retirado Henry Swinhoe y su esposa Elizabeth, quien falleció inesperadamente a los pocos meses.

Tiempo después Henry se volvió a casar con una mujer llamada Imogen Swinhoe, pero al no poder lidiar con el duelo de su anterior compañera, sucumbe en el mundo del alcohol y muere. Dos años después en extrañas circunstancias, hallaron el cuerpo de la viuda. Posteriormente, la casa es arrendada al Capitán F.W Despard, quien se mudó con su esposa invalida y seis hijos. Una de sus hijas menores llamada Rosina de diecinueve años, se convirtió en la principal testigo de las apariciones de una dama de negro, que rondaba por los pasillos de su nuevo hogar.

CAsa espantos

En esa época existía La sociedad para la Investigación Física (S.P.R. por sus siglas en inglés), cuyo propósito era investigar y explorar los fenómenos paranormales de la Gran Bretaña Victoriana. Un día Frederick Myers, renombrado científico y conocedor del tema, recibió una carta solicitando ayuda para profundizar en el extraño caso de un espíritu que atormentaba a la familia Despard.

Dado a la urgencia que se requería para tratar este asunto, no tardó en llegar al lugar, poniéndose al frente de este espeluznante suceso. Al conocer a Rosina, ella le proporcionó un diario en donde detalladamente anotaba cada una de las aproximaciones que tuvo con el espectro. Así lo relata: – “Escuché a alguien en la puerta del cuarto … No vi a nadie, pero mientras caminaba lentamente por el pasillo allí había una figura alta de una mujer vestida de negro parada en las escaleras … Yo la seguí, sintiendo mucha curiosidad de qué podría ser. Solo tenía una pequeña vela, de repente se apagó y sentí como un viento frío recorrió mi cuerpo. Sin poder ver más de lo que estaba pasando, me devolví rápidamente a mi cuarto.” –

En otro aparte de sus escritos describe un acercamiento mucho más tenebroso: -“La figura de la mujer vestida de negro apareció en el cuarto de dibujo, la temperatura bajo hasta dejar un ambiente gélido y vi como caminó hasta el sofá. Me levanté de la silla y decidí acercarme, le pregunté si podía hacer algo por ella, posó su rostro pálido en dirección a mí, quedé paralizada, no sabía que hacer … Jadeó un poco y se dirigió a la puerta, parecía absolutamente incapaz de hablar.” –

Debido a los constantes encuentros con esta fantasmagórica figura que perturbaba la convivencia en la casa, el Coronel Despard pidió a la iglesia la intervención para hacer un exorcismo en 1889 y desde entonces no se volvió a ver a la Dama de Negro, quien Rosina identificó como Imogen Swinhoe, tras encontrar una fotografía que se asemejaba a la mujer que constantemente contemplaba.

Sin embargo, en 1958 ocurrió algo extraordinario, un hombre que vivía en la misma calle de los Despard y a pocas casas de distancia, una noche se despertó y vio la silueta de una mujer vestida de negro inclinada sobre la ventana de su alcoba dando sollozos en silencio. Cuando él grito, desapareció y a menudo empezó a percibirla por la casa fugazmente. El misterio ahora, era saber el por qué esta figura se había mudado de casa y cuál era el motivo para seguir levitando sin consuelo en ese lugar de Londres.

Por: Armando Martí