“Es falso que se esté autorizando minería en los páramos”: Minambiente

“Es falso que se esté autorizando minería en los páramos”: Minambiente

12 de mayo del 2015

Después del paso del Plan Nacional de Desarrollo (PND) por el Congreso de la República quedaron varias dudas sobre la explotación minera en los páramos. KienyKe.com habló con el ministro de Ambiente, Gabriel Vallejo (en la cartera desde agosto del 2014), sobre este y otros temas como glifosato, Fracking y futuro del río Bogotá.

Cuando Vallejo asumió la cartera fue criticado por los ambientalistas porque no pertenecía al sector verde. Pero este exdirector del Departamento para la Prosperidad Social se le midió a la tarea. Durante los dos primeros meses de su gestión se dedicó a estudiar derecho ambiental todos los sábados con una profesora particular, y muy a las 3:15 de la madrugada se levantaba a estudiar los temas de la cartera. Ahora recibe buenas críticas de algunos analistas y está dispuesto a seguir avanzando.

Vallejo es enfático en aclarar que la minería en los páramos está prohibida, y que la regulación establecida desde 2010 sigue vigente.

“Después de 2010 está prohibido realizar cualquier actividad de explotación de hidrocarburos en los páramos. Antes de 2010, las personas o empresas que tuvieran título minero vigente y licencia pueden terminar sus actividades antes de que termine el título. En cualquier caso, si el ministerio verifica que no se está cumpliendo con lo ordenado en el plan del manejo ambiental, de manera inmediata se suspende el título definitivamente. Ratificamos la prohibición de 2010 basados en un concepto que pedí al Consejo de Estado. Hoy no se puede hacer minería en los páramos, salvo situaciones anteriores a 2010, que tengan título ambiental”.

Pero al ministro lo inquieta un tema que no ha sido suficientemente analizado. Los miles de colombianos que desde hace más de doscientos años viven en los páramos y los explotan.

“Cuando usted va a un páramo, desearía que allí no hubiera nada, ni minería, ni ganadería ni agricultura. Esa es la teoría. Pero en nuestros páramos viven 350 mil colombianos, población equivalente a una ciudad intermedia. Yo me pregunto ¿por qué estos debates no se dan en el páramo con los siete mil cebolleros o con los pequeños mineros ancestrales, y se les dice que se vayan de ahí?”

Vallejo agrega: “Dígale al alcalde de Vetas, en la mitad del páramo, que no pueden hacer minería cuando José Celestino Mutis, muy cerca de allí, sacó oro. Dígale a la presidenta de los cebolleros, que lleva tres generaciones sembrando cebolla, que ahora no puede trabajar más. Lo que buscamos es preservar las áreas de fuente hídrica respetando a la gente que está allí, que trabaja bien, y a las mineras que tienen definidos los polígonos. El Ministerio de Minas ha invertido 19 mil millones de pesos para formalizar pequeños mineros ancestrales. Se acordó con los agricultores no aumentar la frontera agrícola, usar mecanismos agrícolas que les permita adelantar correctamente la actividad agrícola y reconvertir la actividad productiva”.

Otro tema sensible es el de las licencias. ¿Hay licencias express?

“En los temas de más debate del PND, licencias y páramos, quedo tranquilo y con la convicción de que estamos haciendo una tarea técnica en el tema de estudios de impacto ambiental y generando unos niveles gerenciales que nos permiten cumplirle a la gente que quiere saber si sí o no le van a dar una licencia ambiental. Es que usted no puede pasar cuatro años preguntando por el proceso de licenciamiento ambiental”.

Gabriel Vallejo, Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible

En cuanto al rigor técnico que las licencias requieren, Vallejo dice “que los críticos y escépticos no han ido al fondo del tema, que es: ¿cómo se le está garantizando al país que el criterio técnico, desde el punto de vista ambiental, se está manteniendo?”

Para que ese rigor exista, el jefe de la cartera ambiental dice que hay tres elementos nuevos para enriquecerlo: “Primero, dice Vallejo, se introduce el principio de la oralidad. Quien viene a solicitar una licencia ambiental tiene la posibilidad de hablar con la autoridad ambiental y tener acceso a la información. Segundo, se fortaleció el estudio ambiental previo al otorgamiento de las licencias. Hoy le decimos a las empresas: usted tiene una única oportunidad para presentar su estudio de impacto ambiental y si en la evaluación sale incompleto tiene un periodo adicional. Saben que si no lo presentan se lo devuelven. Tercero, fortalecimos las visitas al territorio. Ahora son obligatorias, antes no lo eran.”

En cuanto a las licencias express Vallejo dice: “El PND mantiene los 90 días, establecidos desde el Decreto 2820 del 2010, que tiene la autoridad ambiental para adelantar el trámite y otorgar o negar una licencia ambiental. Cuando a la opinión pública se le dice que se están dando licencias, mal llamadas express, es totalmente falso en los términos de los tiempos”.

-¿Cuál es su posición sobre la suspensión de las fumigaciones con glifosato?

El glifosato hay que suspenderlo. Como gobierno es necesario hablar con una sola visión y esa es la que dicta el presidente. Ya hay una línea clara del presidente, mía como ministro. Obviamente el ministro de Defensa tiene otra visión, en estos temas siempre hay matices, totalmente respetables, pero el país no necesita matices sino decisiones, y aquí ya hay una decisión del Presidente de la República.

Gabriel Vallejo, Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible

-¿En el tema del fracking hay tantas certezas como en el de los páramos?

En Colombia hay una regulación extrema, hiperextrema, para hacer fracking. Creamos términos de referencia con rigor técnico que nos permiten tener tranquilidad en los cuatro grandes retos que genera la explotación no convencional. Estos puntos son: uno, verificar cómo se hace la perforación desde el punto de vista de las paredes de los cubrimientos por donde se hace la inyección de agua. Dos, que los químicos usados para perforar las rocas sean públicos. Tres, se prohíben las piscinas de agua al aire libre. Cuatro, usar fuentes hídricas tratadas con anterioridad, para que el impacto no sea tan grande.

-¿Qué relación hace usted entre la paz y el medio ambiente?

Este ministerio es el más transversal a los temas del posconflicto. De los cinco temas que se hablan en La Habana, varios tienen que ver con este ministerio: la tierra y el campo. Cuando uno mira el conflicto los más afectados somos los ciudadanos, pero en segundo lugar el más afectado es el ambiente.

La minería criminal, deforestación, tráfico de madera obedecen al conflicto. En el posconflicto, la gente que va a regresar a la legalidad la va a desarrollar en el territorio, en los bosques. Estamos formando fondos  verdes para el posconflicto.

Tenemos que determinar cómo lograr que estas personas que van a estar en el territorio nos ayuden a cuidar bosques, parques, inclusive páramos, en actividades que tienen que ver con el pago por servicios ambientales.

Hay otro tema, el de las corporaciones. Cuando llegué al ministerio, la voz dominante era que debía acabar con las corporaciones,  y usted en esto tiene dos opciones: acabarlas, o hacer lo que yo hice, meterse en las corporaciones. He ido a 32 de las 33 juntas directivas de las corporaciones, paso varios días de la semana trabajando con ellos. La política pública ambiental se da en las corporaciones, el fortalecimiento de ellas, en el posconflicto, será fundamental.

-¿Qué avances hay en el río Bogotá?

Se ha avanzado, pero no a la velocidad que uno quisiera. Es un tema complejo. Hay 47 alcaldes, incluido el de Bogotá. Tenemos un equipo trabajando frente al tema y una mesa en la que todos los alcaldes tienen un representante.

Los mayores avances los está haciendo la CAR en el tema de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre. La corporación  pidió un crédito al Banco Mundial de 400 millones de dólares para la PTAR Salitre.

El cronograma sobre el río Bogotá lo vamos a cumplir en los plazos fijados. Otro avance grande es la presentación de una ley de la república y es lo que estamos haciendo.