La prostituta que quiere ser congresista en Perú

La prostituta que quiere ser congresista en Perú

5 de abril del 2016

El próximo domingo, 10 de abril, se realizarán las elecciones al Congreso de Perú. No obstante, en esta ocasión tendrán una protagonista especial, por primera vez en la historia, una trabajadora sexual, Ángela Villón, aspira a llegar al poder legislativo de esa nación.

Desde que tiene 17 años, Villón ejerce la prostitución. Comenzó para poder ayudar a un hijo que se encontraba enfermo y, poco a poco, se ha ido ganando un papel preponderante dentro de su agrupación e, incluso, es la fundadora y expresidenta del Movimiento Nacional de Trabajadoras Sexuales (MNTS).

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En una entrevista concedida al programa ‘Al Sexto Día’ de la cadena Panamericana de televisión, esta mujer de 51 años, quien se encuentra casada con un hombre que acepta perderla cada noche para que le entregue su cuerpo a otros individuos, habló sobre su pasado, presente y sus aspiraciones políticas.

Un cuarto de ‘El Bote’, el burdel donde labora, se encuentra tapizado con panfletos políticos del Frente Amplio (FA), el partido político de izquierda al que pertenece y apoya su aspiración para llegar al Congreso de su país. Este espacio, paradójicamente, se ha convertido en el cuartel de la campaña de la dama.

En sus citas, Villón habla sobre sus aspiraciones públicas con sus clientes y busca la forma de convencerlos para que voten por ella. Bajo la consigna que hará “de este Congreso un burdel respetable”, la señora responde a la pregunta de cómo puede una trabajadora sexual llegar al parlamento, asevera que es una “prostituta empoderada”.

“Me dijeron que cómo es posible que una mujer fácil, que le gusta abrir las piernas y tener a los hombres encima, pueda intentar entrar al Congreso”, manifestó Villón al comentar una de las críticas que, por redes sociales y otros medios, ha recibido sobre su candidatura en la que, manifiesta, defenderá los derechos de las más de 250.000 prostitutas de Perú.

La mujer también critica a las autoridades de su país porque, según ella, consideran que no son personas y los asesinatos de ellas no son incluidos en los reportes de feminicidios en el país.

Ángela ya ha trabajado en el sector público: “El Ministerio de Salud de Paraguay me contactó para organizar a las trabajadoras sexuales. Viajé y trabajé un tiempo allá. Ese fue mi primer contrato”, afirmó antes de agregar que ya ha laborado, como consultora en temas de salud sexual y liderazgo, en Argentina, Estados Unidos, Panamá y Paraguay.

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Por ese motivo, esta mujer quiere que su oficio sea reconocido como una labor formal para que quienes la ejerzan se beneficien de los mismos beneficios legales que cualquier otro peruano.

Al referirse a los mitos y discriminaciones que hay contra su trabajo, Villón aseveró: “La población no lo entiende porque hay una influencia muy religiosa, una cuestión conservadora y un machismo terrible. La gente prefiere mirar a otro lado en vez de aceptar una realidad latente. Te pueden estar matando y los demás dicen ‘no, déjala, se lo mereció por puta'”.

Ángela asegura estar orgullosa de su labor ya que, afirma, éste la ayudó a darse cuenta del poder de su cuerpo y le ayuda a su autoestima porque se siente deseada. Además, cree, con su oficio puede hacer vulnerable, incluso, a los personajes más fuertes.

Por el momento, la trabajadora sexual seguirá su campaña, hasta el próximo domingo, día de las elecciones, mezclando su labor política con la de prostituta en ‘El Bote’, sitio que cobra diez soles por ingresar a sus instalaciones, unos 9.200 pesos colombianos.