Lo que nos faltaba: ¡la ‘Fritanga’ politica!

Lo que nos faltaba: ¡la ‘Fritanga’ politica!

5 de julio del 2012

Se les ha dado ahora a los medios por molestar a toda hora con la captura de Camilo Torres, alias ‘Fritanga’. Lo que más les molesta es que el señor amigo de tanta gente decente y conocida, tenga ese sonoro nombre tan nutritivo. Si en Colombia a un trabajo o camello lo llaman Chanfaina, y a un tumbe Chanchullo, un traqueto tiene todo el derecho a llamarse ‘Fritanga’. Por no respetar esas cosas de la culinaria vernácula es que estamos en la olla y sub alimentados.

Me dicen que fue todo un chicharrón capturar a ‘Fritanga’ porque estaban en tremenda fiesta de boda en su isla Múcura. Qué lástima que no hubiera alcanzado a darle el sí a su novia, a su amorcilla. Algunas de mis amigas presentes en el elegante evento cuentan que el pobre hombre al verse injustamente esposado, cazado y no casado, tan solo atinó a decirle a quien no alcanzó a ser su legítima: “la múcura está en el suelo mami, y no puedo con ella” En este país la policía del régimen santista no respeta ni el sagrado derecho al guayabo.

Lástima que la policía se tiró la fiesta, porque para la noche se había previsto una preciosa sesión de juegos pirotécnicos a cargo de las Bacrim del sector. Se quería así, vincular a las fuerzas vivas de la región y utilizar a esos trabajadores a quienes se les paga tan bien.

¿Por qué no dejaran tranquilos de una vez a los exportadores? Moleste que moleste a la gente emprendedora ¡y suavecito con la Far! Que dizque hacía parte del cartel de Daniel Rendón Herrera, alias ‘Don Mario’, el amigo de ese prócer injustamente detenido, el ex director de Fiscalías de Medellín, Guillermo Valencia León Cossio, a quien le están cobrando por ser hermano de Fabio Valencia, el pez más gordo del uribismo. ¡Falacias, infundios! Todo con el propósito de minar el generoso neoliberalismo y su expresión más sólida, la próspera narco-para-U-economía.

Truncaron la armada y la policía de Santos la linda y católica ceremonia (¿quién sería el digno arzobispo que los casaba?) y se tiraron la inversión de 2.500 millones que había destinado ‘Fritanga’ para llevar a su consorte al himeneo. No se compadecen las autoridades de lo que la gente invierte de sus capitales limpios, blanqueados. ¿Quién le paga el lucro cesante? ¿Quién le va a pagar el costo de no haber llegado al acto de ejemplar lascivia que sella una boda? Ya lo decían los romanos: “semen retentum venemum est”. Por la paz de Colombia, yo sí prefiero un Camilo Torres bien tirado, que un ‘Fritanga’ reprimido y peligroso que sí se merecía su buen caldo de raíz.

¿Qué será ahora de la gente de bien de la farándula y demás que asistieron al magno evento? Aparecerán en las sociales de la Picota y del Buen Pastor. Qué injusticia que a niñas tan decentes de la televisora las pongan a modelar en las dependencias del Inpec. ¡Qué horror! Gente de trabajo, buenos muchachos y muchachas, todos enlodados por la policía, por ser solidarios con la causa sexual de ‘Fritanga’.

En cuanto a los músicos presentes, el atractivo Jean Carlo y el no renovable Silvestre Dangond, a ellos les pasa lo mismo que a nosotros los abogados: toca defender lo que caiga así se corra el riesgo del concierto vallenato para delinquir. Siquiera ya desde el bufete de mi patrón querido Abelardo De La Espriella, nos estamos ocupando del asunto y estamos convenciendo a autoridades y demás para que en esta materia nadie “cante”.

En el campo de la semántica, que el doctor Torres se llame ‘Fritanga’, chorizo o pan de bono es lo de menos. Son todos ellos vocablos populares que demuestran lo bien cebado que está el pueblo, henchido de colesterol saturado, Yo sí saludo a la nueva sociedad, a la nueva clase política y empresarial que está como quien dice… bien rellena, ¡Oh pelanga inmarcesible, oh ubre inmortal! Celebro que en estos tiempos de neologismos gástricos ha caído en desuso la arcaica frase “mi amor, ¿cuándo nos casamos?” y que ahora se diga “¿mi amorcilla, cuando nos fritangueamos?”

Y todo porque no quieren que volvamos a gobernar desde el Palacio del Mugre. No les cabe en la molleja que después de Uribe el país cambió. Envidiosos. Aprovecho la oportunidad para pedir que también suelten a Andrés Felipe “Alias”.

Seguramente todos los desadaptados de los medios de comunicación ya se están inventando una nueva mentira como lo fueron en su momento la para política y la para economía: la ‘Fritanga’ política. No demoran en revelar nombres de personalidades prístinas del Congreso o de nuestros partidos y de imputarles falsas acusaciones de tener relaciones digamos… carnales con ‘Fritanga’

Además, lo que nunca entendieron las autoridades es que en la isla Múcura lo de la boda hacía parte del reality “Gran Traqueto” que estaban grabando allá. Por eso se habían hecho animaciones hawaianas con todo y baile de “ula ula” que es la versión polinesia de nuestra champeta que ha hecho, entre otras, famosa en los servicios secretos gringos a nuestra Dania, que para mí es ejemplo de lo que se debe hacer con la Constitución del 91, es decir, dejarla bien puteada.

Con el doctor de La Espriella ya tenemos lista la defensa de toda esa gente. El principio jurídico es bien fácil: aquello era un reality, o sea, paradójicamente una ficción. No era verdad. No hay sustento legal para detener a una gente que como ‘Fritanga’, estaba en una obra de teatro, en plena dramaturgia. ¿O es que van a arrestar, por ejemplo, al actor Andrés Parra por representar al primo Pablo Escobar?

Las autoridades ahora vienen con el cuento de que ‘Fritanga’ aparecía en los archivos como falsamente muerto. Pues claro: la muerta era su cédula pero no él, que es un vivo. Lo único que falta es que, como el empresario de la industria y mercadeo del Eritroxilon se llama Camilo Torres, me lo vayan a acusar de ser del frente insular del ELN.

A ‘Fritanga’ las autoridades lo tenían fichado como la mano derecha de ‘Mi Sangre’ y su cartel de Los Urabeños. ¡Pues claro! ¿Cómo se puede hacer morcilla, columna vertebral de la ‘Fritanga’, sin sangre?

En gavilla todos los medios concertados se han venido contra ‘Fritanga’ porque es un hombre ligado a las raíces populares. Me lo tratan de “manteco”. Más mantecos serán todos aquellos que no han podido salir del rebusque a hacer empresa.

Seguramente ‘Fritanga’ será extraditado y sometido al escarnio de encaramarse esposado, pero sin su costilla, al avión de la DEA bajo el calor de los reflectores de la prensa (no como mi general Mauricio Santoyo, es jefe de seguridad del Palacio del Colesterol, que prudentemente se auto extraditó).

Allá lo llamarán “Fried Tanga” o “Free Tanga”, pero por desgracia nunca más podrá volver a probar las delicias de un chorreante bofe. ¡Qué injusticia! Recordando viejas consignas de los extraditables, exclamo: ¡Preferible una ‘Fritanga’ en Colombia que una cárcel en los Estados Unidos!

Muchas grasas.