Los alemanes que siguen siendo nazis

9 de junio del 2017

Las migraciones que se han dado en Europa, han revivido ideologías que se creían minoritarias o extintas. Grupos de neonazis actúan en Alemania

Los alemanes que siguen siendo nazis

La Segunda Guerra Mundial fue uno de los momentos más espantosos de la historia de la Humanidad. Jean-Paul Sartre dijo que había sido “el suicidio de la razón”. Y estaba en lo cierto: la maquinaria nazi logró hundir al planeta en un horror sin precedentes, del que como especie, no podremos reponernos nunca.

Se podría creer que la lección se aprendió, y que luego de la estrepitosa derrota en los campos de Europa y en Berlín, y luego también de los Juicios de Nuremberg, los nazis y su fanatismo se habían acabado para siempre. Pero no: aún hay remanentes de esa ideología que siguen andando por el mundo.

En tiempos modernos, la gente –por lo menos la mayoría de la gente– es libre de proclamar sus ideas políticas, cuales quiera que sean, siempre y cuando esto no dañe a los demás. En Alemania es así. Sin embargo se podría suponer que luego de la experiencia que vivieron, no habría nadie que defendiera o enarbolara las mismas banderas que en su tiempo defendió Hitler. Pero no: los hay. Sigue habiendo nazis en Alemania.

Un informe del New York Times reveló que dentro del ejército alemán han encontrado objetos que hacen apología al nacismo. “Cuando realizó una búsqueda en los cuarteles, la policía militar encontró objetos históricos de la era nazi que dejaron claro que había una considerable cantidad de miembros de la extrema derecha en distintos niveles del Ejército alemán; ahora los comandantes también han sido acusados de haber ignorado la situación durante mucho tiempo”, dice el artículo.

Se llegó a la conclusión luego de que se descubriera que un soldado había elaborado un “plan terrorista contra funcionarios del gobierno”. A lo que llegaron después fue peor.

Hasta ahora, las autoridades tienen información de 275 casos de extremismo y racismo. Los casos se han detectado desde el último año. “En el pasado siempre se examinaban los casos individuales, pero no se veía ni se entendía que tales casos no eran aislados, sino que hay redes y conexiones, también con extremistas ajenos a las fuerzas armadas.  Ahora es muy obvio para todos que este problema ha existido durante mucho tiempo y que constituye una amenaza inmediata para el pueblo”, explicó Christine Buchholz, integrante del partido de izquierda Die Linke.

“La investigación por la que surgieron las preocupaciones sobre el extremismo en las filas castrenses trata de un hombre que intentó hacerse pasar por refugiado sirio para llevar a cabo un ataque que fuera vinculado a los asilados en Alemania. Solo ha sido identificado como Franco A., en cumplimiento de las leyes alemanas de privacidad, pero oficiales señalaron que se sospechaba desde hacía mucho que era afín a la ultraderecha”, informa el Times.

Sin embargo se podría suponer que luego de la experiencia que vivieron, no habría nadie que defendiera o enarbolara las mismas banderas que en su tiempo defendió Hitler.

Hace menos de un año se registró una manifestación en Dresde, en la que un grupo de personas protestaba por el ingreso de inmigrantes a la ciudad. La Vanguardia informó que “si bien donde la extrema derecha se ha hecho más fuerte es en el este de Alemania, una zona aquejada de elevadas tasas de desempleo y donde se han registrado 59 ataques contra refugiados este año, el rechazo a la llegada de extranjeros se extiende por todo el país. El mapa del medio alemán muestra cómo en el este de la República Federal es donde se han producido con mayor frecuencia agresiones físicas contra solicitantes de asilo, pero en las zonas del sur y el oeste la policía notificó un número particularmente elevado de casos de incendios provocados contra viviendas de refugiados. Diez de estos ataques se produjeron en Baviera y Baden-Württemberg”.

El populismo y la fuerza de movimientos de ultra derecha que han surgido en Europa han sido el caldo de cultivo para que en Alemania vuelva a aparecer el fantasma del nazismo. Ante el tamaño de la amenaza, que cada vez toma proporciones más complejas, el gobierno y las autoridades han hecho esfuerzos para que se tome conciencia sobre el peligro que se encarna detrás de esa clase de extremismos.  Las redes sociales han sido objeto de control en la medida que es el medio por el que se han proliferado las amenazas y los grupos.

“Cuando grandes sectores de la sociedad perciben que el Estado no está en capacidad de defender al territorio nacional y a su población de los terroristas, empieza a ganar legitimidad la noción de que los alemanes deben organizarse, armarse y usar la violencia para defenderse”, dijo a DW Mathias Quent, investigador, experto en grupos de derecha”.

Sin embargo no hay que generalizar. Si bien, es innegable que las circunstancias han permitido el renacimiento de grupos de derecha radicales, sigue siendo más la población que rechaza esa clase de actos. Las posibilidades de que volvamos a ver un modelo como el hitleriano en el poder son más que remotas, casi imposibles.

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