El tránsito en uno de los sectores más estratégicos del norte de Bogotá colapsó este viernes 6 de febrero tras la implementación de un cierre parcial en la calle 100 con carrera 11, en sentido occidente–oriente. La intervención vial provocó una congestión que se propagó rápidamente hasta la carrera Séptima, impactando de lleno la dinámica laboral y comercial de la zona.
Desde primeras horas de la mañana, la restricción de un carril convirtió este tramo en un punto crítico. Conductores y usuarios del transporte público reportaron que los tiempos de desplazamiento entre la carrera 15 y la Séptima se multiplicaron, generando filas interminables frente al World Trade Center y las sedes de las principales entidades financieras del país.
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Obras estratégicas, efectos inmediatos
El cierre está asociado a la fase clave de construcción de la Troncal de la Avenida 68 (Grupo 9), un proyecto que permitirá conectar el sur y el norte de la capital por la calle 100 y servirá como eje alimentador de la primera línea del Metro de Bogotá.
De acuerdo con el IDU, en este punto se ejecutan labores de adecuación de calzadas y traslado de redes, trabajos que obligaron a reducir la capacidad de la vía justo en el momento de mayor flujo vehicular, generando un cuello de botella difícil de contener.
Vías alternas también colapsadas
El impacto del cierre no se limitó a la carrera 11. La congestión se trasladó a corredores cercanos como la calle 94 y la calle 106, donde también se registraron represamientos prolongados. La situación se agravó por la convergencia de vehículos que buscan conexión con la carrera 15 y la carrera Séptima, tanto hacia el norte como hacia el sur de la ciudad.
La Secretaría de Movilidad dispuso agentes civiles para regular el tránsito, aunque reconoció que la capacidad de respuesta es limitada frente al volumen de vehículos. Por ello, la recomendación principal es evitar la calle 100 en sentido oriente, a menos que sea estrictamente necesario.
Aunque las autoridades prevén mantener las obras durante el fin de semana para aprovechar la reducción del tráfico, el balance de este viernes deja un mensaje claro: el norte de Bogotá enfrenta una de sus jornadas viales más complejas del año.
