El cadáver de la ballena jorobada conocida como “Timmy” fue remolcado hasta una playa de la isla danesa de Anholt, donde será sometido a una autopsia para establecer las causas de su muerte.
El animal apareció muerto frente a la costa danesa después de haber sido liberado en el mar del Norte, tras una compleja operación de rescate realizada luego de permanecer varado durante más de dos meses en la costa alemana del mar Báltico.
La zona fue acordonada por las autoridades ambientales danesas, que pidieron a residentes y bañistas no acercarse al cuerpo del cetáceo. Algunas partes de la ballena, como las barbas, fueron retiradas para ser enviadas a organismos de protección ambiental.
La necropsia, prevista para la próxima semana, buscará aclarar si la ballena tenía posibilidades reales de sobrevivir tras el rescate. El caso generó debate entre expertos, pues varios científicos habían advertido que trasladar al animal en una barcaza hasta el mar del Norte podía aumentar su sufrimiento.
La operación fue impulsada por una iniciativa privada y financiada por dos multimillonarios alemanes, pese a que autoridades y especialistas de Alemania y Dinamarca habían expresado dudas sobre su viabilidad.
Durante más de dos semanas, el cadáver permaneció flotando frente a Anholt, lo que generó preocupación entre habitantes de la isla por el mal olor, el posible riesgo de contaminación y el impacto en el turismo.
Tras fallar un intento de trasladar el cuerpo al puerto de Grenaa y otro de remolcarlo hacia aguas más profundas, las autoridades decidieron llevarlo a la playa para realizar allí la autopsia.
