El ataque dejó 14 personas heridas, entre ellas 11 policías y tres civiles. Las autoridades aseguran que el vehículo fue acondicionado con explosivos ocultos entre alimentos.
La operación se realizó en Chaparral y permitió destruir maquinaria avaluada en más de $470 millones. Según el Ejército, la explotación generaba hasta $1.600 millones mensuales para el grupo armado.