El oficio de periodista, como todo en la sociedad occidental, está viviendo una crisis. La palabra crisis, que en estos tiempos sólo tiene connotaciones económicas, deja en segundo plano la verdadera crisis: La crisis moral. La falta de asombro y perplejidad de la que hablaba el Gran profesor Alfredo Correa De Andreis; es el síntoma más repetido, las noticias nos resbalan. En Santa Marta un ciudadano los tuvieron tres horas en una ambulancia, yendo de hospital en hospital buscando ese donde su seguro pudiera cubrir el ataque cardíaco que padecía, lo digo en pasado porque el señor murió. La multinacional Zara obtiene beneficios incalculables, mientras empresas subcontratadas por ellos explotan a niños con jornadas laborales de doce horas y sueldos miserables. Los bancos publicitan apartamentos a precios de saldo, mientras la ley los cobija para seguir ejecutando desalojos donde familias con niños y mayores se ven de la noche a la mañana en la calle.
Desde la primera página a la contraportada de un periódico, la injusticia es la historia más contada, estamos preñados de injusticias; la última que leí fue la del despido de Daniel Pardo de este medio, por ejercer el oficio como se debe hacer, dando a la ciudadanía el derecho a la información y de saber como funcionan los medios.
Las empresas periodísticas a primera vista parecen una vaina rara, pero cuando un grupo económico se da cuenta del potencial que da un medio, sabe que algo de terreno será ganado a costa de la manipulación de la opinión pública.
Mis prácticas profesionales las realicé en Olímpica Televisión, una productora perteneciente al grupo Olímpica de la familia Char. Como todo estudiante en prácticas el sueldo era paupérrimo. A mi por ejemplo me pagaban con comida, por suerte era buena, sobretodo la carne guisada con papas. Durante esas tristes mañanas pude ver los dos destinos que tiene la profesión. Uno fue el caso del reportero radial que al saludar al alto funcionario del distrito que llegaba, se le acercó para decirle:
-Doctor, no tiene dos mil barras que me preste- El otro caso y casi de manera simultanea, veo partir en su elegante 4x4 del año a Jorge Cura, periodista estrella del grupo económico.
Ese instante fue revelador, el panorama laboral como periodista lo vi oscuro. De un lado te dedicas a mendigar y del otro a decir de todo y de todos menos de tu jefe. Entonces te refugias en blogs y artículos que haces por amor al arte y gratis.
Entre las frases que te repiten como mantra en la adolescencia está: Estudia para que seas alguien. Luego de estudiar ver y oir te chocas con las decepciones como por ejemplo: Samper nunca dijo nada de Samper en la época de los 8000 elefantes o Juan Gossaín destapó todas las ollas podridas de Colombia y ninguna del grupo Ardila.
José M. Lara Bosch presidente del grupo Planeta, es un ejemplo de como se mueve un tiburón de los medios. La ideología importa un carajo en tiempos donde importa más el producto y al público que va dirigido. Por eso el Grupo Planeta tiene entre sus innumerables empresas el periodico “La Razón” con una línea editorial de derechas y columnistas cercanos al Nacional-catolicismo y a la vez El diario AVUI (Hoy) nacido para satisfacer a lectores independentistas. Que van desde el ultraliberalismo de CiU (Convergencia i Unió) a la izquierda de Ezquerra Repúblicana.
Desde hace mucho tiempo al periodista le es imposible elegir un trabajo, las tres reglas básicas al entrar a una empresa grande son: Mete tu primero la zancadilla, ponte ojos en la espalda para evitar las puñaladas y lamer culos. Un libro llamado " The Secret” de los más vendidos a nivel planetario demuestra cuales son las imágenes y sinónimos que nos transmite la palabra éxito, me arriesgo a creer que la mayoría piensan que es tener una buena casa en una buena zona, un carro de gama alta y una mujer rubia. No es de extrañar el por qué todos quieran ser presentadores de Caracol o RCN.
No todo está perdido para el oficio ¿Qué ha pasado con los medios de comunicación públicos?¿ Se pueden refundar a partir de reglas concisas que impidan que se conviertan en fortines políticos? De momento nos quedan los "Rolling Blogs" y como dijo el poeta: Cuando no tienes nada, no tienes nada que perder.
La reputación del oficio.
Vie, 09/11/2012 - 01:29
El oficio de periodista, como todo en la sociedad occidental, está viviendo una crisis. La palabra crisis, que en estos tiempos sólo tiene connotaciones económicas, deja en segundo plano la verdade
