Los puros criollos y la censura del Gobierno

montaje/ foto:señalcolombia

Los puros criollos y la censura del Gobierno

9 de diciembre del 2018

Mientras Duque y su gabinete intentan aprobar una reforma tributaria que asfixia a la clase media y a sectores populares con más impuestos, al tiempo que le reducen las cargas a las grandes compañías extranjeras que se la llevan toda, se acaba de aprobar en el congreso el primero de dos debates de un esperpento de ley, la Ley TIC o #LeyCarlosSlim como algunos la han llamado.

Espejos por Oro. La Ministra de las TIC de Duque, Silvia Constain, señala que esta ley se necesita para cerrar la brecha digital del país. Nadie se opone a esto, el problema es que cerrar la brecha son los espejos con los que embolatan a los colombianos, mientras entregan el oro puro, que en este caso es el espectro radioeléctrico, a las grandes trasnacionales tecnológicas, por 30 años, renovables por otros 30, cuando el promedio en América Latina es de 10 años. Entonces: ¿modernización de las TIC?, o más bien monopolización de las TIC.

Le Ley también crea un regulador único de TV, Radio e Internet controlado por el gobierno de turno, lo que afecta la independencia y la autonomía de los medios, y limita la libertad de expresión, derecho fundamental que debe ser regulado mediante ley estatutaria y no por ley ordinaria como la que se tramita. Además desfinancia los medios públicos, y no promueve lo criollo, entre otras medidas lesivas para la democracia y para la soberanía cultural.

Lo peor es que este conjunto de medidas dañinas se adelantan con suma urgencia, a pupitrazo, para que el país en los apuros de la navidad ni cuenta se dé. La pregunta clave es: ¿Cuál es el afán? ¿Por qué no esperar a 2019 para dar un debate serio, ponderado y de cara al país?, como lo han propuesto Mockus, Jorge Robledo, María José Pizarro y demás miembros de la bancada alternativa.

La antidemocracia ha sido la constante. No solo no dejan hablar a los críticos, y se pasan por la faja la consulta previa a las comunidades indígenas y pueblos afro, a quienes les cambian las reglas de juego del manejo de sus medios sin siquiera discutir. Ahora resulta que quienes osen criticar el proyecto se las tendrá que ver con el gobierno y su tendencia a la censura.

Así le acaba de pasar a Los Puros Criollos, programa insignia de Señal Colombia y referente de la televisión pública, educativa y cultural del país, que le apuesta a fortalecer la identidad nacional. Su presentador, Santiago Rivas, osó criticar la ley en un imperdible capítulo de la Pulla. El mismo día del viral capítulo, Los Puros Criollos fue retirado de la programación del canal público. Si así pasa sin ley, ¿como será con la ley que concentra el poder en un órgano obediente del gobierno de turno? ¿El que critica la paga? Sin duda esto viola el artículo 20 de la Constitución que prohíbe la censura.

Para rematar. La tendencia mundial es que leyes similares a esta, impongan obligaciones a los nuevos gigantes que transmiten contenidos vía streaming como Netflix, Facebook, Amazon, etc., grabando un porcentaje de sus utilidades para financiar producción local, así como fijar una cuota de pantalla, como recientemente ocurrió en Europa donde el 30% de la parrilla de Netflix debe transmitir contenido europeo.

Esta ley no dice nada al respecto. ¿Por qué? Resulta que la Ministra Silvia Constain, es otro caso de puerta giratoria, como la del Fiscal y Carrasquilla, ya que fue empleada en asuntos regulatorios para Suramérica de Apple y Facebook, ambas norteamericanas y gigantes de la especulación bursátil, a quienes curiosamente el proyecto no afecta.

Constain, hasta su nombramiento como ministra, era consultora para América Latina de la Iniciativa MIT sobre la Economía Digital, una especie de tanque de pensamiento financiado por Google y otros centros digitales para promover los meganegocios multimedia. Es decir, tenemos al frente del MinTIC, nada más y nada menos, que a una vocera de los gigantes tecnológicos del globo.

Acción. Solo la unidad y la movilización de la ciudadanía puede lograr que la Ley TIC de Duque se hunda como la popularidad del presidente, y se inicie un proceso de discusión amplio, democrático y serio que le brinde al país una ley de medios fuerte, que garantice su independencia, proteja la industria local y promueva la cultura nacional.

Lo criollo nos pertenece. ¡#LoCriolloSeRespeta, carajo!

@AndrésPachónTor

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