Netflix is the New Black

Netflix is the New Black

18 de junio del 2015

¿En qué aparato vio la última película que vio? ¿Y su serie favorita? Si usted tiene menos de cuarenta años es probable que la respuesta a estas preguntas sea en ambos casos un computador, un tablet o su teléfono inteligente. ¿Y es que para qué tener un televisor hoy en día? Yo como buen millennial sólo utilizo mi televisor para jugar FIFA.

"Me pido el Barça porque el Play es mío."

“Me pido el Barça porque el Play es mío.” Foto: Alamy

Ahora piense cómo habría respondido estas preguntas hace tan sólo cinco años. Empezar un blog de cine y televisión en este momento es uno de los desafíos más complejos hoy en día, porque vivimos en un momento de cambio y evolución que ninguna de estas dos industrias había experimentado en su historia. Es importante pensar que el cine y la televisión son dos formas de arte relativamente nuevas. Aunque llevamos milenios haciendo dibujos en distintos materiales, desde las paredes de una cueva hasta el lienzo y las paredes de la carrera 30, nuestra habilidad de reproducir imágenes en movimiento apenas y supera los cien años de existencia.

"¡Mamá, es arte!"

“¡Mamá, es arte!”

Sin embargo, y a pesar de la corta edad del cine y la televisión, no podemos seguir pretendiendo que la televisión es un evento en vivo y familiar o que el cine es una experiencia comunal que implica salir de casa. La verdad es que Internet, y más específicamente el streaming de alta velocidad, ha cambiado la forma de consumir contenido audiovisual de una forma radical.

Para empezar este blog por el principio, creo que tenemos que ir al primer sitio web que logró poner video de alta calidad en web a una velocidad real. No ha mucho tiempo, cuentan los ancianos conocidos como millennials viejos, teníamos que esperar a que un video “cargara” en YouTube (a veces la espera duraba más que el video mismo). Cuando Netflix logró usar un código que encriptaba video de alta definición en web y lo descargaba momentáneamente a través de streaming, se abrió la caja de Pandora y el concepto de video por Internet pasó de esto:

[youtube]https://www.youtube.com/watch?v=J—aiyznGQ[/youtube]

A no sólo películas enteras de más de cuatro horas de duración, sino también temporadas completas de series que hacen parte de lo que hoy en día llamamos la nueva edad dorada de la televisión.

Nunca saldrás de aquí.

Nunca saldrás de aquí.

Hace tan sólo cinco años, Netflix aún era un servicio de renta de DVDs por correo en Estados Unidos. Hoy en día no es sólo el distribuidor online más grande de cine y TV del mundo, sino que también se ha convertido en uno de los productores más importantes de este contenido. Con series como House of Cards y Orange is the New Black, Netflix se posiciona como productor, creador y distribuidor de contenido. El dominio de Netflix pudo haber comenzado con la televisión, pero con el anuncio de un contrato de cuatro películas con Adam Sandler, una secuela del ya clásico de cine chino, El tigre y el dragón, y desde la semana pasada con un contrato con Brad Pitt, es claro que Netflix está en camino de convertirse en una de las productoras y financiadoras de cine más importantes del mundo. ¡En cinco años! Es como si la Kola Román pasara de ser un tesoro nacional a ser la competencia #1 de Coca Cola.  Con su dominio global sobre la distribución, Netflix tiene asegurado el éxito de sus proyectos cinematográficos. La última vez que una compañía fue responsable de producir y distribuir cine en una escala tan masiva, esa empresa se llamaba Warner Brothers, el año era 1927 y la película que produjo y distribuyó por todos los Estados Unidos se llamaba The Jazz Singer. Fue la primera película con sonido sincronizado, y marcó el fin del cine mudo para siempre (No, The Artist no vale).

¿Cómo se dio este cambio? ¿Qué implican los cambios en nuestros hábitos de consumo? Estos cambios son clarísimos ya en Estados Unidos con sitios como Hulu, Yahoo! Screen y Amazon Prime. En Estados Unidos, todas las páginas web quieren ser canales de televisión y todos los canales de televisión quieren tener la presencia web de esas páginas de internet. ¿Pero qué significa esto para Colombia? ¿Cómo entra en juego la piratería en este nuevo modelo de distribución? ¿Hay una estratificación social en la televisión? Estos son el tipo de preguntas que voy a tratar de responder en este blog sin presumir ninguna certeza porque en el buen cine nunca sabemos quién es el asesino. La única certeza que hay que tener es que es hora de que dejemos de pensar en Netflix y la “televisión por Internet” como el hermano menor de la televisión, y entendamos que el cine y la televisión ahora, como nuestros perfiles de Twitter o Facebook, son parte de Internet. En pocas palabras, Netflix is the New Black.

@FelipeTorresMed

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