Hoy Bogotá no es la misma que hace nueve meses. Con la llegada de Gustavo Petro al segundo cargo más importante del país, la Alcaldía de Bogotá, la transformación social está en marcha. A propósito de esta transformación social, un ensayo de CrimethInc titulado "Your Politics Are Boring as Fuck" afirma: “¿Por qué el proletariado oprimido no despierta y se suma a ustedes en su lucha por la liberación mundial? [...] (Porque) saben que sus anticuados estilos de protesta sus marchas, las señales de mano, y reuniones- son ahora impotentes a efecto de un cambio real, ya que se han convertido en una parte previsible de la situación actual. Ellos saben que tu jerga postmarxista es disuasiva, ya que es realmente un lenguaje de mera controversia académica, y no un arma capaz de socavar los sistemas de control [...][i]”.
Y citó el ensayo, ya que las viejas tácticas izquierdistas demostraron su rotundo fracaso, y por ello el Plan de Desarrollo Bogotá Humana, se desprende inteligentemente de esas tácticas y da un paso hacia el futuro, ese futuro que es hoy, que es ya. Las viejas costumbres de izquierda, han sido caldo de cultivo para la derecha, pues estas tácticas han llevado a que puñados de jóvenes se defrauden y se lancen con los ojos cerrados al abismo del ostracismo o en el peor de los casos a las fauces de una derecha no politizada, sino manipulada.
Gustavo Petro, ha demostrado ser un político de vanguardia, y para llegar a la Alcaldía de Bogotá, a pesar de estar apoyado por dinosaurios de la política de izquierda, organizó un Movimiento que transcendió las fronteras de un absurdo y retrogrado izquierdismo y le propuso a la ciudad una verdadera reforma, una de concepto, de imaginarios y si el tiempo le alcanza de formas de vida.
Mientras algunos no entienden que es eso de organizarse en torno al agua, para muchos ya se venía trabajando lo que se denomina Ecología Social, que es una escuela del ecologismo que busca un manejo humanista del medio ambiente, y afirma: existe una relación holística entre los seres naturales, incluidos los seres humanos, que lleva a afirmar a los ecólogos sociales que el orden natural no necesita autoridades ni mando centralizado, sino que es descentralizado y en redes. Eso significa que la naturaleza se autorregula y de igual forma pueden organizarse los humanos, que producen los problemas ambientales sólo cuando introducen procesos autoritarios en sus sociedades[ii]. De igual forma es importante resaltar que tanto en la historia de esa nueva corriente política se encuentra la biotecnología, la gestación de instituciones libres, las redes biorregionales y la economía ecológica. Todo esto ha demostrado que las viejas tácticas y estrategias de las políticas tradicionales de izquierda o derecha están llamadas al fracaso y ese Progresismo promulgado por el actual Alcalde Gustavo Petro sigue siendo apoyado y reivindicado por las personas que están en las calles defendiendo las causas de los subalternos, aquellos que trascienden las fronteras socioeconómicas y se ríen a carcajadas de los discursos en contra de una oligarquía y eso que denominan lucha de clases.
Así mismo, desde la propuesta de Cabildos y Presupuestos Participativos, algo que para muchos era una perdederá de tiempo, Gustavo Petro se acercó a lo denominado como Parecon, que es un sistema económico propuesto que usa una toma de decisiones participativa como mecanismo económico en una sociedad dada. Propuesto como alternativa libertaria a las economías de mercado capitalistas vigentes, y también al socialismo de planificación central, y ante la necesidad de aplicación presente de los principios y aspectos constructivos del socialismo libertario: autogestión y federalismo en las empresas. Surgió del trabajo del activista y teórico político Michael Albert, y del economista radical Robin Hahnel, en las décadas de 1980 y 1990[iii].
Ahora bien, en torno al tema del cambio de tomar las decisiones, el hoy Alcalde de Bogotá Gustavo Petro incluye la democracia inclusiva, la DI es una nueva concepción de la democracia, que, usando como punto de partida la definición clásica de esta, expresa la democracia en términos de democracia política directa, democracia económica (más allá de los límites de la economía de mercado y la planificación estatal), así como también una democracia en el espacio social y una democracia ecológica. Resumiendo, la democracia inclusiva es una forma de organización social que reintegra a la sociedad con la economía, la politeia y la naturaleza. El concepto de la democracia inclusiva se deriva de una síntesis de dos grandes tradiciones históricas, la clásica democrática y la socialista, aunque también incluye a la verde radical, la feminista, y la de movimientos de liberación[iv].
Entendiendo políticamente el proyecto político que llevó a Gustavo Petro a la Alcaldía de Bogotá y precisando que esas son las verdaderas posibilidades que tiene un Movimiento Político del siglo XXI, es importante que aquellos que no entienden el norte político, busquen otro bus o se queden como dinosaurios en la línea del tiempo que los conduzca a la desaparición política.
Para terminar este texto me permito citar a Newman: "Hay una letanía de determinadas opresiones que las teorías más radicales están obligadas a rendir homenaje. ¿Por qué es que cuando a alguien se le pide hablar de una política radical de hoy, inevitablemente, hace referencia a esta misma cansada y vieja lista de las luchas y las identidades? ¿Por qué somos tan carentes de imaginación política y no podemos pensar fuera de esta "lista de compras" de la opresión?"[v]
Es claro que el debate sigue, que cada palabra que permita la verdadera transformación social es una puerta que se abre y que nos obliga a seguir en la búsqueda del camino hacia la equidad social.
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