¿Por qué Bogotá es una ciudad subdesarrollada?

23 de septiembre del 2013

No hay que mentirnos, sin embargo. Aquí matan y roban y destruyen lo que se pase por el camino.

Vivimos en una ciudad que ha sido construida a partir de varios imaginarios colectivos y, en general, de un choque entre el idealismo y el realismo pesimista. En este orden de ideas, no somos una ciudad totalmente construida sino más bien una ciudad que se construye y se destruye constantemente. De antemano, quisiera agradecer a una de las personas que inspiró estas letras: una reconocida bloguera que escribe en una revista virtual habló, desde su punto de vista, qué es Bogotá y la conclusión a la que llegó, con sus seguidores, es que Bogotá es una mierda.

En lo que a mí respecta, esa forma de pensar es la que genera que Bogotá no avance y que se quede estancada en ese ‘roto de ciudad’. Una de las necesidades más urgentes que se nos presenta en estos días es cambiar los paradigmas mediocres que nos llevan a que la respuesta a todo sea: aquí no se puede avanzar. El problema radica en que no nos hemos enseñado a construir una identidad y una sociedad. En términos más grandes a esto se le denomina ‘construir país’.

Estoy harto, debo confesar, de que muchas personas se quejen de estar montados en un bus y se suba un hombre a cantar por medio recorrido, pero que les parezca fantástico cuando alguien se sube al metro de París o al de Múnich a hacer lo mismo, además de ser una muestra del arte que se viven en esas ciudades ‘y que a nosotros nos falta’. También de aquellos que odian (odiaban) el programa de Suso’s Show porque sólo nos demuestra los trogloditas que somos, es una muestra de los inviables que somos, al igual que nuestro país; pero que pasan horas riendo con programas como Ellen DeGeneres. Por favor, como formato, los dos shows son muy parecidos. Sin embargo, el término que más ha ayudado a pensar que Bogotá es la ciudad inviable y la ciudad de los trogloditas es uno que ni siquiera nosotros mimos nos hemos invitado: el subdesarrollo. ‘Somos una ciudad subdesarrollada’.

¿Qué es el subdesarrollo? ¿Por qué somos una ciudad subdesarrollada? Resulta que hubo un día en que algunos estudiosos de la economía se vieron en la tarea de llamar de alguna manera a los países que no estaban en las mismas condiciones que ellos y se les ocurrió llamarlos: países subdesarrollados. En palabras de la filósofa Diana Uribe un país desarrollado es aquel donde hay comida para todo el mundo y libros para todo el mundo. En esos términos no estamos subdesarrollados, sino en vía del desarrollo. Sin embargo, mi punto aquí es que ese término, que nos vino de afuera, nos puso a compararnos y a competir con una realidad que no nos toca vivir todavía; pero eso no nos hace más lindos ni más queridos.

La idea del desarrollo en un principio fue poner estándares básicos a los que todo país debe llegar; sin embargo, lo que a muchos les puso fue un mal gusto por su tierra. Es decir que lo que realmente se hizo con esa definición fue ponernos el título de los malos del paseo, la novia amargada y el bruto de la clase. Pero es que resulta que en Bogotá, y en Colombia, vivimos en una guerra interna que nos tiene acabados. Sí y también resulta que hace no muchos años las naciones más ‘desarrolladas’ del planeta pasaron por los conflictos bélicos más grandes de la historia, y ya habían llegado, en su mayoría, a la cúspide del desarrollo.

Los bogotanos hemos designado, al igual que todos los colombianos, a una serie de personas que en teoría, se van a ocupar de la guerra y de los otros asuntos que el ciudadano de a pie no puede solucionar por sus propios medios. Pero entonces lo anterior me genera una duda y es que ¿realmente estamos los bogotanos esperando a que seamos ‘desarrollados’ para ponernos a trabajar en los valores que han generado desarrollo? ¿Qué vamos a hacer o qué va a pasar cuando esto se desarrolle? ¿Qué va a pasar cuando esto se ponga chévere? Vamos a estar listos para solucionar todo lo que hoy nos atemoriza ¿o tendremos que trabajar todos como sociedad para que luego ya nos dé miedo? Vamos a estar listos para dejar los odios atrás y comenzar a ser más inclusivos entre nosotros ¿o tenemos que primero agruparnos y aceptar las diferencias para luego entrar en equidad? Cada quién habrá de contestar sí o no, dependiendo de cómo entienda su mundo

Sí, habrá quienes argumenten que nos hacen falta muchísimos años para llegar a los niveles de vida que tienen muchas ciudades; a esto yo respondería que compararnos con ellas hace que nos olvidemos de la realidad social en las que vivimos para comenzar a luchar con equipararnos con ciudades que no viven lo mismo que nosotros. Según como yo lo entiendo, hay que generar unas competencias mínimas de vida en nuestra realidad social, no en la de otras ciudades.

No hay que mentirnos, sin embargo. Aquí matan y roban y destruyen lo que se pase por el camino. Pero eso sucede, básicamente, porque no hemos sido capaces todos, como ciudad, de generar una identidad que nos marque puntos de inicio para todos. La mayoría vamos en direcciones separadas, con intereses propios; es decir, no hay un interés general, ni un bien público que, más allá de ser intangible, sea nuestro pilar de sociedad. Con todo esto, mi punto central para quiénes detestan y no a Bogotá es que hay que trabajar entre todos por conseguir ese pilar, esa unidad por la que luchemos. Ese algo por el que digamos: estamos mamados, empecemos todos de nuevo. Es decir, que para esto se ponga chévere, tenemos nosotros que ponernos chéveres.

* Los comentarios, textos, investigaciones, reportajes, escritos y demás productos de los columnistas y colaboradores de Kienyke.com, no comprometen ni vinculan bajo ninguna responsabilidad a la sociedad comercial controlante del medio de comunicación, ni a su editor, toda vez que en el libre desarrollo de su profesión, pueden tener opiniones que no necesariamente están acorde a la política y posición del portal.

Ver comentarios
KONTINÚA LEYENDO