¿Qué diferencia a un médico de un veterinario?

Lun, 29/10/2012 - 01:00
[caption id="attachment_252791" align="alignright" width="300" caption="Tomada de unoreconquista.com"]
[caption id="attachment_252791" align="alignright" width="300" caption="Tomada de unoreconquista.com"][/caption] La semana que pasó, se habló sobre las grandes dificultades del sector salud en Colombia, sobre los problemas de atención que tienen clínicas y hospitales en todo el país y sobre el pésimo sistema de administración que tiene este sector. Ésta discusión, que para nada es nueva, trato de mostrar el rechazo que tienen los colombianos frente a la pésima atención que reciben en centros médicos, sin embargo, nunca nadie ha discutido la labor y responsabilidad del sector profesional de la medicina frente a estos, nadie ha criticado la frialdad propia de la experiencia con la que viven los médicos, nadie ha pensado si quiera en la diferencia entre un médico y un veterinario. Hoy con mi natural atrevimiento, pensé en escribir sobre esa diferencia que pocos ven y que alguna vez le escuché a un gran humanista colombiano. Todos en este mundo hemos tenido contacto con médicos ya sea como amigos de ellos, como sus pacientes o como lo que sea, siempre los hemos visto como esos héroes de bata blanca que se ensucian a diario con tal de salvar una vida, sin embargo, he llegado a la conclusión de que esa buena imagen que tenemos nosotros de ellos no es más que un gran velo de mentiras y desaciertos. Ese velo se compone de dos cosas, la primera nuestra necesaria atención en salud y la segunda por la gran admiración que sentimos de ver sus conocimientos nosológicos que no son de corto tiempo sino que por el contrario perduran y se siembran en sus cerebros apoyados por su experiencia, la cual les genera socialmente ese “buen” reconocimiento. Sobre estas dos cosas que digo componen ese velo, puedo decir lo siguiente: sobre la primera: es natural que nosotros los seres humanos sintamos agradecimiento para con quien nos sirve y aquel que nos sirve en el cuidado de nuestra salud merece un gran reconocimiento, pero también, igual reconocimiento tiene mi mecánico cuando gracias a su gran esfuerzo y después de haberle dado un dinero, logra encender el motor de mi vehículo el cual sigue marchando como la primera vez que lo compré. Sobre el segundo: es admirable ver a un hombre ingerir tanto conocimiento como puede, lógicamente, en un mundo en donde no sólo tenemos problemas con el sistema de salud sino con nuestro sistema de educación, resulta fácil admirar a aquel que lee más que yo, que sabe cosas distintas a las que sé yo, y que las aplica de una manera tan noble como no lo hago yo. ¿Qué pasaría si los seres humanos no tuviéramos ese velo? Yo puedo decir que quizás trataríamos a los médicos de la misma manera en que tratamos a nuestros mecánicos o a los veterinarios de nuestras mascotas, es decir, como el contratado que por un dinero funciona y cura una vida, pero no, como el héroe que va buscando salvar personas que viven hundidas en penosas enfermedades porque eso no es así. La realidad nos enseña que los médicos se volvieron prestadores de un servicio que no busca solucionar la vida de pacientes enfermos sino solucionar vacíos económicos que tienen ellos, lógicamente, y vale la pena aclarar, no critico el hecho de que los médicos tengan que cobrar, crítico el hecho de ver médicos que caminan con frialdad por los pasillos de un hospital lleno de niños y mujeres enfermas que no pueden atender porque ellos no tienen con qué pagar, critico el hecho de que ellos se dejen llevar por el sistema político-económico que domina una nación, una nación que convierte a seres humanos en miembros del mercado y no en hacedores del mercado. Es por eso que mi crítica va dirigida a demostrar que nuestros médicos son iguales a todos nuestros  comerciantes, ellos no tienen un plus laboral, la historia que ellos olvidaron sobre aquellos que se obsesionaban con el conocimiento (Asclepio, Hipócrates, Galeno) los hace del común, tan del común como un veterinario y por supuesto con su misma importancia, porque la verdadera y única diferencia que existe entre uno y otro es el paciente. Twitter:@davidleogo Blog:Locura Colombiana
Más KienyKe
Amaranta Hank, candidata al Senado, cuenta su paso del periodismo y la pornografía al activismo por derechos y regulación del trabajo sexual.
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró una variación mensual de 1,08% en febrero de 2026 y alcanzó 5,29% en su variación anual.
Romelia Ñuste finalizó su periodo como rectora de la Fundación Universitaria San José en medio de presuntas irregularidades en los títulos.
La entidad reportó acceso no autorizado a datos del sistema de citas, pero aseguró que la información tributaria está protegida.