El arte de la palabra… o el insulto

Publicado por: maria.vargas el Sáb, 18/09/2021 - 07:32
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Por: Esteban Jaramillo Osorio.

Escenario incomparable el deporte, con registros emotivos, reseñas y opinión, para alimentar las polémicas. 
 
Con protagonistas de lujo que dominan con criterio, conocimiento y no desde la incomprensión o el fanatismo.
 
Analistas que conceptúan para sembrar inquietudes en los medios, en las esquinas, en el transporte público o en los estadios. También con imprudentes críticos, convencidos de que quien levanta la voz tiene la razón, o quien no piensa igual se debe descalificar, o bloquear.
 
El arte de confrontar, en ocasiones opacado por el manual del insulto, que maneja estratagemas para tener, o imponer, siempre la razón.
 
Se ve a diario…es el diario vivir.
 
Se discute si Egan o Nairo…Si Nairo o Lucho Herrera. Si Cochise… Si más dinamita había en los puños de Pambelé, Happy Lora o Rocky Valdés. Si las gambetas y los pases medidos y milimétricos del Pibe, de Arboleda, de Cuadrado o de Quintero. 

Si el Tino o Willington Ortiz. Si la selección actual o a la de antes… Si el gol de chilena de Falcao, el de Rincón en Italia, el de zurda de James Rodríguez en el mundial de Brasil, o el olímpico de Coll.
 
Se confronta por un penalti, o por un fuera de lugar. Un gol, o la injusticia del resultado. La influencia del árbitro y del Var. La habilidad y la torpeza de un futbolista, o un entrenador. 
 
Por Cristiano, o Messi… Neymar o Mbappe. Maradona y Pelé. El fútbol espectáculo, el romántico, o el resultado como único fin.
 
Que si el de antaño o el de hoy. Que el sacrificio, o el conformismo. El dinero o el deleite de participar y ganar. Si a Juan Pablo Montoya lo afectó su egocentrismo, sin perder el placer de competir. Si Egan pierde el fuego interior al pedalear y si Superman López, puede, o no, regresar de su berrinche internacional.  
 
Si las medallas de Oro olímpicas de Figueroa, María Isabel, Caterine, o la Pajón, campeones silenciosos, o el mérito de la plata de Rigoberto Urán por su locuacidad para justificar sus desfallecimientos. 

La importancia de los triunfos de Edgar Rentería, los recuerdos de Jacky Gutiérrez y el ñato Ramírez, los batazos de Urshela, o que Junior… es Tu papá.
 
Lo mejor está al hablar, con reflexión… sin los manuales del insulto o la descalificación, como herramienta para TENER LA RAZÓN.