La riqueza en la historia de Colombia

Publicado por: maria.vargas el Lun, 13/07/2020 - 08:37
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Por: Carlos Avilán.
Carlos Avilán

En historia económica de Colombia, se ha visto que la vocación inicial de la nación fue minera, en parte porque las minas representaban una especie de milagro material y fuente de riqueza efectiva y transportable, lo que constituía el eje fundamental de los comienzos de las naciones hispánicas. 

Al final, las tierras que no contaban con grandes minas inagotables quedaron relegadas y podían vivir de sus escasos recursos. El Nuevo Reino de Granada fue un claro ejemplo. La gente que habitó este territorio, es decir, nosotros los colombianos, somos fruto de esa decepción, de un Dorado que no existía. Además de eso, teníamos un suelo que, aunque era rico, nunca fue explotado para que se convirtiera en una fuente de riqueza, como sí es lo es en Argentina, Chile y Brasil. La explotación del café y de la caña de azúcar en Colombia, fueron en realidad experimentos en algunas regiones y no una verdadera vocación nacional. 

En Colombia la riqueza está fuertemente ligada a lo que se puede tener en las manos. La riqueza se deriva de un lujo vano. La posibilidad del derroche se da en gran mesura de no tener que esforzarse, de poder pasar largas temporadas sin ninguna presión económica. La riqueza, entonces, en nosotros los colombianos, se enfoca en gastar y no en producir. En general el pueblo colombiano no tiene espíritu de ahorro; además, existe una aversión a no trabajar en grupo, a no arriesgar con los demás, porque teme que será timado. Por esas y otras razones, las grandes corporaciones en Colombia son pocas y la acumulación de la riqueza ha sido inevitable, en manos de unos cuantos que en un momento de intrepidez actuaron para hacerse a ella. 

Las familias empiezan a desaparecer y con ello la empresa familiar, y esa fue la única empresa más o menos pertinente que se ha tenido. Así mismo, el Estado no ha servido de marco para que las iniciativas privadas sean una realidad. Esto no solo como nación independiente sino incluso desde la época de la colonia. 

La riqueza, entonces, no está directamente relacionada con el conocimiento, y por tanto para nosotros todavía no es rico sino un individuo que es capaz de salir solo de los desafíos iniciales, en el que se impone un carácter de suspicacia y audacia, como, por ejemplo, Pablo Escobar. Individuos que hicieron su fortuna desafiando la ley y cometiendo cualquier crimen para consolidar su riqueza. Una concepción general, en la que es imposible obtener riqueza de manera honesta. Frases como “No de papaya”, “el vivo vive del bobo”, etc. Describen que el pueblo colombiano no cree en la riqueza fruto del esfuerzo honesto, lo considera como falta de determinación y de torpeza.