La “V” es la clave

20 Diciembre 2021, 11:32 AM
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Por: Carlos Salas.

“El Gobierno nacional mejoró la proyección de crecimiento económico al 9,7% en el 2021, lo que ubicaría al país con el mejor desempeño del PIB en 100 años y uno de los más altos del mundo”: MinHacienda.

Las buenas noticias en materia de crecimiento de nuestra economía me han traído a la memoria lo que escribí en octubre del año pasado sobre la propuesta del presidente Duque de una economía resiliente conducida a través de un “New Deal” para enfrentar la difícil situación que atravesaba el país. Ahí resalté la imagen de una “V” que representa la fuerte caída de la economía colombiana y su recuperación de manera continua superando ampliamente la situación inicial previa a la crisis generada por el manejo de la pandemia.

Parece que los resultados corresponden a las expectativas del ejecutivo y, en los próximos ocho meses, esa línea ascendente a la derecha de la “V” va a superar ampliamente a la descendente a la izquierda de la “V”. De ahí en adelante depende de la sensatez o insensatez de los colombianos en las próximas elecciones para que sigamos la tendencia positiva y creciente de la derecha de la gráfica o retornar al desastre de la izquierda de la misma gráfica.

En estos momentos preelectorales, no sobra repetir el conocido eslogan de campaña de Clinton: “Es la economía, estúpido”. De los candidatos a la presidencia hay uno que se destaca por su amplio conocimiento en el tema y, lo que es más importante, por sus acciones con excelentes resultados que han caracterizado su trabajo como ministro de Hacienda y como empresario. No necesito ni nombrarlo, el lector sabe bien de quién se trata. En el otro extremo, coincidiendo con la izquierda de la “V”, tenemos a un tipo que no solo no sabe nada de economía sino que también ha demostrado con sus actos que es capaz de llevar a la ruina al país. Tampoco necesito decir su nombre, blanco es, gallina lo pone, frito se come…

Entre uno y otro hay una serie de aspirantes a la presidencia que no son ni fu ni fa. Pálidos personajillos que ni destruyen ni construyen. En el caso de una segunda vuelta ya veremos cuales de ellos se irán hacía la izquierda, buscando ventajas personales, y cuales se comprometerán en la misión de mantener la línea ascendente de la derecha. Mientras tanto que sigan su circo.

Por mi parte insistiré en que el país tiene todo el potencial para ir por una ruta segura de desarrollo. Todas las condiciones le son propicias. Pero, y por desgracia, también tiene una morbosa inclinación al estancamiento, en el menos grave de los casos, y a la autodestrucción, en el peor. Para sacar el máximo provecho de nuestras capacidades y de las riquezas con las que contamos en muchos campos y que no hemos sabido aprovechar para salir de esta pobreza endémica que nos devora, es urgente hacer lo que corresponde para que esa línea ascendente no se detenga y logremos lo que tanto anhelamos, un país donde haya para todos, niños, ancianos y una juventud entusiasta y trabajadora a la que se le anime a cumplir sus mejores sueños en unas condiciones de seguridad y confianza que construyamos entre todos.

P.S.: No puedo lamentar lo ocurrido en Chile, como tampoco me sorprende. Acá las cartas ya están echadas y nos corresponde jugarlas de la mejor manera. Que no tengamos nada que lamentar, ni nos sorprendan los resultados del escrutinio el 29 de mayo de 2022.

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