Los trastornos psicosomáticos: cuando el estrés enferma al cuerpo

Publicado por: felipe.lopez el Lun, 26/10/2020 - 09:19
Sharekyk
Creado Por
Armando Martí
Los trastornos psicosomáticos, son desequilibrios psicológicos que se originan en la mente y posteriormente, se manifiestan en el cuerpo.
trastornos psicosomáticos
Créditos:
Lerone Pieters

Desde hace pocos meses se está llevando a cabo en nuestro país, la encuesta 'Pulso Social' del Departamento Nacional de Estadística (DANE), cuyo objetivo primordial fue crear la primera aproximación oficial sobre las afectaciones en la salud emocional y mental que ha generado la crisis del COVID - 19 en la ciudadanía. A la fecha, los contagios en Colombia ya sobrepasan el millón de personas y más de treinta mil muertos.

De acuerdo con los resultados de esta investigación, tanto la preocupación como la ansiedad y el nerviosismo ocupan los primeros lugares entre los hombres y mujeres, seguido del cansancio, la irritabilidad, la soledad, la tristeza, los dolores de cabeza o estomacales, y las dificultades para dormir.

Estas manifestaciones son el reflejo de una situación de emergencia sanitaria nunca imaginada y, que está afectando a nivel psicosomático no sólo a los colombianos sino también al mundo entero.

El trastorno psicosomático

trastornos psicosomáticos
Créditos:
Nikko Mascap

Lo trastornos psicosomáticos, son desequilibrios psicológicos que se originan en la mente y, posteriormente, se manifiestan en el cuerpo. Por eso, al descubrir un malestar o una dolencia física, casi siempre está asociada a emociones inesperadas, intensas, reprimidas o desbordadas que se convierten en padecimientos crónicos.

Muchas de las personas que habían estado confinadas durante esta pandemia, se han visto afectadas en sus ámbitos personales, familiares, afectivos, económicos, políticos y sociales, por culpa del COVID-19.

En consecuencia, durante estos últimos meses, han resurgido algunas enfermedades psicosomáticas tales como: la gastritis, la hipertensión, la impotencia sexual, las alergias, la taquicardia y los bajos niveles de defensa del sistema inmunológico.

El tratamiento de estas patologías se realiza a través de equipos interdisciplinarios compuestos por médicos internistas, psiquiatras, psicólogos, psicoterapeutas, Coach de vida y Logoterapeutas.

También se integran a estos grupos de ayuda e investigación, expertos en las diferentes terapias alternativas como las plataformas tecnológicas (Software Trascendenz/Qâ) de bienestar interior, la meditación tibetana, el yoga, la acupuntura, la musicoterapia y la hipnosis, entre otras.

Dichas intervenciones están enfocadas en el mejoramiento de las personas en sus áreas físicas, emocionales, mentales y espirituales. Asimismo, suministran herramientas para aprender a vivir de una manera más simple y lejos del estrés que producen las exageradas expectativas materiales.

El resurgir de la conciencia plena

trastornos psicosomáticos
Créditos:
Omid Armin

“La palabra SATI significa conciencia plena, y está escrita en el antiguo idioma Pali. Estos textos fueron los primeros en describir y enseñar a meditar a los adeptos del budismo zen, una práctica ancestral que hoy interesa a los científicos modernos, que investigan los beneficios del sosiego interior y la calma mental en la salud de los seres humanos”.  

El enigma más desafiante para el mundo de la ciencia es nuestro cerebro. Actualmente, mediante la neurociencia sabemos que este órgano cuenta con una cualidad única conocida como la neuroplasticidad.

Esta peculiar característica, es la capacidad del cerebro para adaptarse, resignificar conceptos e incluso cambiar viejas creencias y paradigmas por medio de experiencias vitales que modifican el cuerpo físico, los hábitos y la conducta. 

El cuerpo y la mente se interrelacionan a través del sistema nervioso, creando un circuito de retroalimentación informativa. Por tal motivo, podemos cambiar la manera de pensar del cerebro, lo cual influye en el comportamiento y de forma sincronizada conecta al cuerpo con los datos recibidos según la experiencia sensorial, transformando nuestra actitud y voluntad hacia el optimismo para superar los desafíos de la existencia.  

Por ejemplo, actividades como la meditación tibetana, el control consciente de la respiración, las sesiones transformativas con los softwares de bienestar interior junto con los paseos tranquilos en medio de la naturaleza y aprender a gozar del momento presente desde la orilla del pensamiento positivo, mejoran ostensiblemente nuestra memoria, la capacidad de enfoque y la concentración para desarrollar estrategias inteligentes de adaptación y sobrevivencia.

Asimismo, dormir bien repara el cuerpo de muchas de sus enfermedades, pues el sueño estabiliza las emociones y la mente.  Sin duda, el cerebro también obedece a las pasiones, impulsos e instintos primarios, pero evoluciona con el afecto y el amor, que son las bases para el despertar de una conciencia espiritual. 

Los efectos neurológicos de la meditación

trastornos psicosomáticos
Créditos:
Alejandro Pinero

La meditación constituye una práctica que forma parte de casi todas las religiones del mundo. Las formas más comunes de la meditación actual se enmarcan en tres principales ramas: primero, la atención focalizada que puede lograrse mediante la concentración al inhalar y exhalar el aire.

Segundo, la conciencia plena que se basa en enfocarse en el momento presente, dejando que los pensamientos del pasado y del futuro emerjan y se diluyan solos, quedando el meditador en un estado de sosiego y calma. Tercero, la compasión que es la intención y el sentimiento de querer hacer el bien a los demás entrando en armonía con la existencia.

Por medio de estas prácticas, el meditador expande una nueva energía interior de paz, sosiego y sanidad que se proyectan de forman natural, incluso hacia aquellas personas que pudieron hacerles daño.

Está demostrado en estudios científicos basados en las neuro-imágenes obtenidas a través del escáner cerebral, que los ciclos de los sucesos neuronales que tienen lugar en la meditación equilibran y controlan la emisión de neurotransmisores negativos, los cuales al desbordarse son los causantes de los ataques de pánico, la angustia y el estrés generalizado. A continuación, algunas de las conclusiones del estudio:

1. La mente confusa o distraída: en las imágenes de un cerebro meditador se comprueba, que el giro cinglado posterior, el precúneo (ojo de la mente) y otras áreas que forman parte de la red neuronal, se van calmando cuando los pensamientos empiezan a dispersarse. 

2. Reconocer las distracciones de la mente: la red neuronal de asignación de relevancia que comprende la corteza insular y el giro cingulado anterior, se activan cuando el meditador hace consciente su distracción y empieza a organizar sus emociones y pensamientos. 

3. Reorientación de la conciencia: dos áreas cerebrales (corteza cerebral y el lóbulo parietal inferior), ayudan a retirar la atención de la distracción y redirigirla al ritmo de inhalaciones y exhalaciones. 

4. Atención sostenida: la corteza prefrontal dorso lateral, se mantiene activa cuando el meditador dirige su atención hacia la respiración durante largos períodos. En ese momento, se logra la congruencia entre el espíritu, la mente, las emociones y el cuerpo, que en realidad es el fin principal de la meditación. 

Estas prácticas producen cambios fisiológicos en el cerebro y quienes las ejecutan experimentan efectos emocionales muy positivos, con menos propensión a las enfermedades psicosomáticas y los bloqueos del sistema inmunológico.

En busca de nuevas opciones de bienestar personal

trastornos psicosomáticos
Créditos:
Johannes Plenio

Desde la neuroplasticidad se ha descubierto, que la experiencia transforma el cerebro. Por eso, el meditador puede regenerar sus estados emocionales y de pensamiento para alcanzar un mejor conocimiento de sí mismo y optimizar la estructura física del cerebro. De esta forma, reorganiza las conexiones de sus circuitos neuronales para revitalizar su cuerpo y fortalecer la mente.

Es de anotar, que valores espirituales como la capacidad de cultivar la paz interior y la compasión, independientemente de cualquier filosofía, religión o idea mercantilista, están creando una nueva ética planetaria basada en la solidaridad y la unión entre los seres humanos para sobrevivir a esta terrible pandemia del coronavirus.

Las enfermedades psicosomáticas han existido mucho antes del COVID – 19. Recordemos, que nuestra principal responsabilidad es la de cuidarnos entre todos para darle prioridad al valor de la vida y la salud mental, más allá de algunos valores y expectativas superficiales que ante esta nueva “normalidad” ya no son tan relevantes.