Este 11 de septiembre de 2026, Estados Unidos conmemora 25 años de los atentados que cambiaron su historia reciente. Diecinueve integrantes de Al Qaeda secuestraron cuatro aviones comerciales: dos fueron estrellados contra las Torres Gemelas del World Trade Center, otro contra el Pentágono y un cuarto cayó en Pensilvania después de que pasajeros y tripulantes intentaran recuperar el control de la aeronave.
Los ataques dejaron 2.977 víctimas mortales, sin contar a los 19 secuestradores. De acuerdo con el National September 11 Memorial & Museum, 2.753 personas murieron en Nueva York, 184 en el ataque al Pentágono y 40 a bordo del vuelo United Airlines 93. Las víctimas procedían de más de 90 países y miles de personas resultaron heridas.
Los 19 secuestradores del 11 de septiembre
Los 19 secuestradores se distribuyeron en cuatro grupos, cada uno con un integrante encargado de pilotar el avión y otros responsables de controlar a pasajeros y tripulantes. Los cuatro pilotos habían recibido entrenamiento de vuelo en Estados Unidos.
Mohamed Atta lideró el grupo del American Airlines 11, que impactó la Torre Norte; Marwan al-Shehhi pilotó el United Airlines 175 contra la Torre Sur; Hani Hanjour estuvo al mando del American Airlines 77, que se estrelló contra el Pentágono; y Ziad Jarrah tomó los controles del United Airlines 93, que cayó en Pensilvania después de que pasajeros y tripulantes intentaran recuperar la aeronave.
Los 19 secuestradores murieron durante los atentados, por lo que ninguno de los ejecutores directos del 9/11 fue posteriormente detenido o llevado ante un tribunal.
- También puede leer: Mark Rossini, el exagente del FBI que cree que pudo evitar el 11S
Mohamed Atta, el jefe de los atacantes dentro de Estados Unidos
Entre los 19, Mohamed Atta tenía un papel distinto. Nacido en Egipto en 1968 y formado como arquitecto, se trasladó a Alemania en la década de 1990 y terminó vinculándose con el grupo extremista de Hamburgo.
Según la Comisión del 11-S, Atta viajó a Afganistán a finales de 1999 junto con otros miembros de esa célula. Allí entraron en contacto con la cúpula de Al Qaeda. Osama bin Laden escogió a Atta para dirigir operacionalmente al grupo y este recibió instrucciones sobre posibles objetivos estadounidenses. Posteriormente viajó a Estados Unidos, recibió entrenamiento de vuelo y coordinó aspectos fundamentales de la operación. Sin embargo, Atta no fue quien concibió originalmente el plan.
Khalid Sheikh Mohammed: el arquitecto del plan
La Comisión del 11-S identifica a Khalid Sheikh Mohammed, conocido como KSM, como el principal arquitecto de los atentados. Fue él quien propuso emplear aviones comerciales secuestrados como armas contra objetivos dentro de Estados Unidos.
Entre finales de 1998 y comienzos de 1999, Osama bin Laden y otros dirigentes de Al Qaeda aceptaron desarrollar la denominada internamente “operación de los aviones”. El proyecto inicial imaginado por Mohammed era incluso más amplio y contemplaba múltiples aeronaves y objetivos en distintas zonas del país, pero fue reducido por su complejidad.
Khalid Sheikh Mohammed fue capturado en Pakistán en marzo de 2003. Después permaneció en centros secretos de detención de la CIA, donde fue sometido a técnicas de interrogatorio que incluyeron tortura, antes de ser trasladado a Guantánamo en 2006.
Veinticinco años después del atentado, todavía no ha sido juzgado por el 9/11. En agosto de 2026, un juez militar fijó para el 5 de junio de 2028 el comienzo del juicio contra Mohammed y otros tres acusados: Walid bin Attash, Mustafa al-Hawsawi y Ali Abdul Aziz Ali. El proceso lleva años enfrentando disputas sobre la utilización de declaraciones obtenidas después de los interrogatorios de la CIA y sobre la eventual aplicación de la pena de muerte.
- También puede leer: Mark Rossini, el exagente del FBI que cree que pudo evitar el 11S
Osama bin Laden: quien dio luz verde a la operación
Osama bin Laden, fundador y máximo líder de Al Qaeda, no diseñó por sí solo la operación, pero desempeñó un papel central en su aprobación y ejecución. La Comisión del 11-S concluyó que él y su jefe de operaciones, Mohammed Atef, controlaban la organización y participaron en la selección de integrantes y en la definición del proyecto presentado por Khalid Sheikh Mohammed.
Bin Laden logró escapar de Afganistán tras la intervención militar estadounidense y permaneció prófugo durante casi una década. Finalmente fue localizado en un complejo residencial de Abbottabad, Pakistán, y murió durante una operación de fuerzas especiales estadounidenses en la madrugada del 2 de mayo de 2011, hora local de Pakistán.
Mohammed Atef tuvo un destino mucho más temprano: el jefe militar de Al Qaeda y uno de los principales participantes en la planificación murió en noviembre de 2001 durante un ataque aéreo estadounidense en Afganistán.
- También puede leer: Colombianos, entre los más arrestados por ICE en EE. UU.
Los coordinadores que no subieron a los aviones
Otros integrantes de Al Qaeda ayudaron a hacer posible el atentado sin abordar las aeronaves. Ramzi bin al-Shibh, miembro de la célula de Hamburgo, inicialmente aspiraba a participar directamente, pero no consiguió una visa estadounidense. Terminó convirtiéndose en uno de los principales enlaces entre los atacantes y la dirección de la organización. Fue capturado en Pakistán en 2002 y enviado posteriormente a Guantánamo. En 2023, un juez militar lo declaró mentalmente incompetente para afrontar juicio, después de que un panel médico concluyera que padecía psicosis vinculada a los abusos y al aislamiento sufridos durante su detención. Su proceso quedó separado del de los otros acusados.
Mustafa al-Hawsawi y Ali Abdul Aziz Ali, también conocido como Ammar al-Baluchi, fueron señalados como facilitadores financieros y logísticos. La Comisión determinó que ayudaron con transferencias de dinero, viajes, boletos de avión y otros preparativos para miembros del grupo. Walid bin Attash, por su parte, fue un alto integrante de Al Qaeda vinculado a la preparación operacional. Los tres permanecen detenidos y, junto con Khalid Sheikh Mohammed, tienen actualmente fijado su juicio para 2028.
El único condenado en Estados Unidos por la conspiración del 9/11
Un nombre diferente es el de Zacarias Moussaoui. Fue detenido en Estados Unidos semanas antes de los ataques después de despertar sospechas durante su entrenamiento en una escuela de aviación de Minnesota.
Moussaoui no participó en los secuestros del 11 de septiembre, pero en 2005 se declaró culpable de seis cargos relacionados con su participación en la conspiración de Al Qaeda. En mayo de 2006 fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional.
Así, 25 años después del 9/11 existe una diferencia notable entre el destino de quienes ejecutaron los ataques y el de quienes son acusados de haberlos organizado. Los 19 secuestradores murieron aquel mismo 11 de septiembre y Bin Laden y Atef fueron abatidos años después. Pero Khalid Sheikh Mohammed y varios de los principales acusados de organizar y financiar el complot siguen en Guantánamo, a la espera de un juicio que, después de más de dos décadas de litigios, está previsto actualmente para 2028.
