Según investigaciones de un nuevo informe de una coalición mundial que incluye a UNICEF y a la Organización Mundial de la Salud (OMS), anualmente unos 30 millones de bebés nacen prematuramente, no alcanzan el peso mínimo o se enferman continuamente por lo que necesitan atención especializada para sobrevivir.
Así lo revela el informe del Fondo de la ONU para la Infancia, titulado “Sobrevivir y crecer sano: Transformar la atención de todos los recién nacidos pequeños y enfermos” y el cual hace un llamado a invertir en una atención neonatal de calidad con la creación de instalaciones para la atención especializada del recién nacido.
Omar Abdí, director ejecutivo adjunto de UNICEF, destacó que estos millones de bebés y mujeres “mueren cada año porque no reciben una atención de calidad que es su derecho y nuestra responsabilidad colectiva".
Así mismo, el informe destaca que los bebés corren el mayor riesgo de muerte y discapacidad pues son los que presentan graves complicaciones tras un nacimiento prematuro, lesiones cerebrales durante el parto, infecciones bacterianas graves e incluso, enfermedades congénitas.
La falta de un tratamiento especializado para estos niños provoca que muchos recién nacidos no sobrevivan a su primer mes de vida. Esta circunstancia provocó que murieran por causas prevenibles más de 2,5 millones de bebés el año pasado.
De hecho, aplicando una mayor cobertura sanitaria, que incluya cuidados especiales para la madre y el niño, se podrían salvar casi tres millones de mujeres, niños que nacen muertos y recién nacidos en 81 países al año 2030.
Sin embargo, al no transformase la situación que enfrentan los infantes, el mundo logrará el Objetivo de Desarrollo Sostenible número 3 el cual garantiza una vida sana para todos e incluso se dificultaría que algunos países no alcancen esta meta sino hasta dentro de once décadas.
