Dilma Rousseff deja plantado a Barack Obama

Mié, 18/09/2013 - 03:59
Dilma Rousseff se le plantó al presidente de los Estados Unidos. La mandataria de Brasil ha cancelado su visita a Washington debido al presunto espionaje que el gobierno de Barack Obama ha adelantado
Dilma Rousseff se le plantó al presidente de los Estados Unidos. La mandataria de Brasil ha cancelado su visita a Washington debido al presunto espionaje que el gobierno de Barack Obama ha adelantado para con ella. El viaje estaba programado para el 23 de octubre pero no se realizará hasta por lo menos, el mes de noviembre. "Las prácticas ilegales de interceptación de las comunicaciones y datos de ciudadanos, empresas y miembros del gobierno brasileño constituyen un hecho grave, atentatorio a la soberanía nacional, lo que es incompatible con la convivencia democrática entre países amigos”, expresa la comunicación oficial del país sudamericano que se dio a conocer el día de hoy. Según indican diarios de Brasil y Estados Unidos, el presidente Obama llamó a Rousseff para convencerla de asistir a la cita pero luego de una comunicación que duró alrededor de veinte minutos, la postura de la presidenta se tornó inflexible. Inmediatamente, Estados Unidos lanzó un comunicado lamentándose por la no visita de Dilma Rousseff a la Casa Blanca. "Estados Unidos entiende y lamenta las preocupaciones que las revelaciones de presuntas actividades de inteligencia de EE.UU. generaron en Brasil y buscará superar esa "fuente de tensión" bilateral por la vía diplomática”, dice el documento.
Más KienyKe
Las relaciones entre EE.UU. y Venezuela han cambiado sustancialmente a lo largo de estos primeros meses de 2026.
El médico Andrés Salcedo alertó que la liquidación de EPS podría generar interrupciones en tratamientos, más trámites y saturación hospitalaria en medio de la crisis del sistema.
El informe de la ONU sobre defensores de derechos humanos sugiere continuidad, no ruptura, frente al bloque anual inmediatamente anterior.
El uso de celulares en escuelas ya tiene límites en más de la mitad del mundo, aunque con modelos distintos y debates abiertos.