Más de un centenar de refugiados escapa de punto de reunión en Hungría

Más de un centenar de refugiados escapa de punto de reunión en Hungría

9 de septiembre del 2015

Un grupo de unos 150 refugiados huyeron del punto de reunión de Röszke, al sur de Hungría, hacia los cercanos terrenos agrícolas, en un intento de evitar ser registrados e identificados por las autoridades, informó la agencia MTI.

El punto de reunión se encuentra en la misma frontera con Serbia y es desde dónde la policía lleva a los refugiados a los centros de registro más cercanos.

Los refugiados se quejan de que deben pasar noches enteras al aire libre hasta su traslado, por lo que en el punto de reunión ya se han registrado varias protestas e intentos de fuga.

Los refugiados de Oriente Medio que hoy huyeron se dirigieron hacia la cercana autopista M5, que une la frontera sur con la capital húngara, Budapest.

Los agentes no recurrieron a la violencia ni emplearon material antidisturbios pero se han lanzado en persecución de los que tratan de huir, según se desprende de las imágenes de televisión difundidas por los canales locales.

La inmensa mayoría de los refugiados que entran en Hungría no pretenden quedarse en el país sino cruzar cuanto antes hacia otras naciones más ricas, como Alemania o Suecia, siempre pasando por la vecina Austria.

Los exiliados temen que si son identificados en Hungría, puedan ser obligados a regresar aquí en cumplimiento de la actual normativa comunitaria que hace responsable de la atención de los refugiados al primer Estado comunitario en el que queda constancia de su paso.

Anoche, otros 300 refugiados intentaron huir del mismo lugar, aunque finalmente regresaron forzados por la Policía.

Amnistía Internacional ha criticado las condiciones del centro de registro de Röszke, donde hace tres días se inauguró una nueva instalación, con una capacidad para 1.500 personas y acondicionada para las bajas temperaturas.

Las autoridades húngaras interceptan a diario a entre 1.000 y 3.000 refugiados que cruzan la frontera con Serbia, provenientes desde países en conflictos, como Siria o Afganistán.

El primer ministro húngaro, el conservador Viktor Orbán, anunció que en vista de que el país ha interceptado en lo que va del año a más de 160.000 refugiados, se acelerará la construcción de la valla de 4 metros de altura en la frontera serbia, para frenar la inmigración. Con información de la agencia de noticias EFE.