Una niña, de dos años de edad, fue abusada por un tío abuelo en Zipaquirá, Cundinamarca, cuando sus padres le pidieron al familiar que cuidara de la menor mientras iban a comprar el almuerzo.
Según la versión del papá de la pequeña, al regresar a su casa con la comida, su hija no salió a saludarlos, como siempre lo hacía. Por el contrario, la encontraron acostada en su cama, quieta y con signos de un presunto abuso sexual.
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De inmediato, la pareja llevó a la niña a un hospital del municipio, donde confirmaron que había sido abusada sexualmente y la dejaron hospitalizada por más de una semana. Tras darla de alta, fue entregada al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), que la llevó a un hogar sustituto.
Por su parte, las autoridades confirmaron la captura del agresor, quien aceptó los cargos que le imputaron por acceso carnal violento con un menor de catorce años y fue trasladado a la cárcel de Zipaquirá.
Los padres de la menor, actualmente, esperan que el ICBF le restituya los derechos a su hija y les permita volver a tenerla en su hogar.
Según el ICBF, entre enero y febrero de 2016 los casos de abuso sexual a menores se han incrementado en cerca de un treinta por ciento (30%) con relación al mismo período del año 2015. Asimismo, los funcionarios de esta entidad le recomendaron a los colombianos estar muy atentos a sus pequeños ya que, normalmente, quienes abusan de ellos son sujetos de su entorno cercano e, incluso, familiares.
Cristina Plazas, directora del ICBF, publicó en su cuenta de Twitter: “Los niños deben sentirse y estar seguros en sus hogares y en la sociedad. Cadena perpetua para abusadores! Ni un violador más en libertad!”.
En otro trino, Plazas agregó: “Violencia sexual contra niños es el acto más vil y atroz. Se debe asegurar que sus abusadores no vuelvan a las calles! Cadena perpetua ya!".
