Los candidatos presidenciales vistos por sus mamás

Los candidatos presidenciales vistos por sus mamás

18 de Mayo del 2014

La visión que las madres tienen de sus hijos es única e irrepetible. Nadie hablará mejor de alguien que su propia mamá. Aunque no es un testimonio objetivo, sí dice mucho de cómo son las personas, cómo fue su infancia y cómo es su ambiente familiar.

Por eso, KienyKe.com quiso consultar a las madres de los candidatos a la presidencia sobre cómo eran y son sus hijos. Las campañas de Enrique Peñalosa y Clara López prefirieron no participar. La campaña del candidato presidente es un caso aparte pues doña Clemencia de Santos falleció en mayo del año 2000.

En las respuestas dadas a los cuestionarios propuestos puede verse que las mamás no dejan de serlo, incluso en momentos tan exigentes como una campaña presidencial. Las mamás de Óscar Iván Zuluaga y Marta Lucía Ramírez “llevan puestas” las camisetas de sus hijos, tratan de ayudarlos, siguen el desarrollo de la competición, dan consejos, reparten volantes y desean para ellos el gran premio: la victoria.

Doña Carina Escobar, la mamá de Óscar Iván

Familia Zuluaga

El candidato, posando con sus papás, su esposa e hijos.

¿Recuerda alguna travesura o varias que haya hecho su hijo durante la niñez?

Desde muy niño Óscar Iván se comportaba como una persona madura. No era propenso a las travesuras; su diversión la encontraba en el fútbol.

¿Cuál fue el mejor regalo que le dio su hijo en un día de la madre?

En mi época no se usaba el regalo para el día de la madre, pero recuerdo que en alguna oportunidad Óscar Iván compartió conmigo sus buenas notas, a manera de regalo. Recuerdo esa ocasión como un día muy especial.

¿Está usted vinculada con la campaña de su hijo? ¿cómo le ayuda?

Sí, mucho. Le ayudo repartiendo volantes con el programa de gobierno por todas partes; en los consultorios cuando voy al médico, en la calle, en los edificios cerca de mi casa, en centros comerciales. También organizo reuniones en mi casa para que las personas que conozco tengan oportunidad de conocer el programa completo de Óscar Iván.

¿Qué le gustaría que hiciera su hijo si fuera presidente y qué no le gustaría que hiciera?

Que pueda ayudar a los colombianos en sus necesidades prioritarias, que lo haga como ha hecho todo en su vida: con eficacia y transparencia. No me gustaría que se dejara de hacer realidad alguna de las propuestas que Óscar Iván está haciendo en la campaña.

¿Cuál es esa cualidad especial con la que usted convencería a sus conocidos para que voten  por su hijo?

Conozco a mi hijo como ninguna otra persona, y me consta su bondad. Es un hombre muy preparado, capaz, que siempre anda con la verdad, y sus actuaciones son de cara a los colombianos.

Doña Alba Blanco, mamá de Marta Lucía

Familia Marta Lucia

La candidata junto a sus padres

¿Recuerda alguna travesura o varias que haya hecho su hija durante la niñez?

La verdad es muy difícil recordar alguna porque Marta Lucía siempre fue una niña muy juiciosa. Era la mayor de 4 hermanos y desde chiquita pienso que ella sentía que debía ser el ejemplo para sus hermanitos y en lugar de hacer travesuras, ayudaba mucho y se tomaba el rol de mamá muy en serio; como cualquier niña que desde muy pequeña tiene ese sentido maternal despierto con sus muñecas.

¿Cuál fue el mejor regalo que le dio su hija en un día de la madre?

Ninguno mejor que otro, todos han sido maravillosos, acompañados de tarjetas y mensajes muy emotivos y conmovedores; ella es un ser humano sumamente bondadoso, especial y detallista, aun cuando no es una fecha especial, ella siempre tiene un detalle, una demostración de amor.

¿Está usted vinculada con la campaña de su hija? ¿Cómo le ayuda?

No físicamente porque aunque me considero una mujer muy activa para mi edad, me canso fácilmente y una campaña requiere de mucha energía, pero desde mi casa hago mi aporte; monitoreo los medios (tv, radio), grabamos con mi esposo las entrevistas donde ella sale o aquellas que puedan llegarle a interesar. Las primeras con el fin de que ella pueda autoevaluarse y fortalecerse. Así mismo cuando voy a hacer mercado, converso con las personas, con las niñas de los puntos de pago, reparto volanticos con su plan de gobierno, en fin, lo que pueda hacer para que la gente la conozca y se enamoren de ella como lo estamos quienes la conocemos.

¿Qué le gustaría que hiciera su hija si fuera presidenta y qué no le gustaría que hiciera?

Lo único que me gustaría que hiciera es ser feliz en todo lo que emprenda desde la presidencia, que ponga a Dios por delante en todo lo que haga. No me gustaría que le permitiera a sus opositores que le roben su tranquilidad y paz; agradarle a todo el mundo es imposible y no podemos permitir que nuestra felicidad y estabilidad esté en manos de nadie.

¿Cuál es esa cualidad especial con la que usted convencería a sus conocidos para que voten por su hija?

Perseverancia, honestidad, transparencia, disciplina, compromiso; no puede ser solo una porque ella es en sí un conjunto de cualidades valiosas y especiales. En manos de ella nuestro país sería sin duda otro porque ella todo lo que hace lo hace con amor y ese es el ingrediente esencial para que todo en éste mundo funcione.

Doña Clemencia Calderón de Santos, mamá del presidente

Clemencia Rodriguez y Santos

El hoy presidente, Juan Manuel Santos, el día en que se graduó de la escuela naval de la Armada

Quienes la conocieron dicen que fue una mujer aguerrida y muy valiente. En la reseña fúnebre que sobre ella escribió El Tiempo dice que “fue una entusiasta activista de los movimientos de destacadas mujeres liberales que lucharon contra la dictadura del general Gustavo Rojas Pinilla”.

Unas líneas más abajo agrega que “Clemencia Calderón de Santos obtuvo en tres oportunidades el título de Campeona Nacional de Golf”, deporte que con pasión practica el hoy presidente de los colombianos.

Otra característica que parece haber heredado Juan Manuel Santos de su mamá, y en general de su entorno familiar, es el gusto por el estudio. En alguna ocasión el presidente declaró: “Mis padres y principalmente mi mamá se preocupaban mucho porque estudiáramos, que aprendiéramos y obtuviéramos buenas calificaciones. Mi madre nos decía que ‘unas buenas calificaciones te van a ayudar siempre en la vida’”.

Doña Clemencia también tuvo que soportar una que otra travesura de su hijo, como aquella vez que el futuro presidente, siendo cadete de la Armada, quiso escaparse del servicio unas horas para cumplir una cita de amor con su novia: nada más ni nada menos que conocer a sus suegros.

El cadete fue descubierto y tuvo que pasar algunos días en el calabozo de la escuela. Pero todo quedó saldado cuando el cadete Santos se graduó de la escuela naval… y claro, cuando se posesionó como presidente.