Los paros acorralan la recta final del Gobierno Santos

Los paros acorralan la recta final del Gobierno Santos

23 de mayo del 2017

El primer semestre de 2017 ha estado cargado de paros a lo largo y ancho del territorio nacional. Taxistas, docentes, trabajadores estatales y comunidades se han volcado a las calles para exigirle al Gobierno Nacional más atención y cumplimiento respecto a varios asuntos. Son movilizaciones que se han agudizado en las dos últimas semanas, en medio de negociaciones fallidas y pliegos de peticiones que los voceros insisten en mantener y en el marco de un ambiente político tenso, en el que el presidente Juan Manuel Santos tiene una imagen cada vez más desfavorable, según varias encuestas.

Los primeros en manifestar sus inconformidades en las calles fueron los taxistas. El pasado 10 de mayo se unieron en las principales ciudades para pedir un freno al funcionamiento de plataformas como Uber.

A pocas horas de que ese gremio protestara, el Chocó se volvió a levantar con su cuarto paro cívico desde el año 2000. Su argumento: el incumplimiento por parte del Gobierno, que nueve meses antes, -cuando se negoció en otra protesta-, prometió $720.000 millones para mejorar el acceso a los servicios públicos, construir un hospital de tercer nivel, hacer vías y otros puntos fundamentales para mejorar la calidad de vida en esa zona del Pacífico.

En el caso de los maestros, el cese de actividades inició el 11 de mayo. Fue convocado por la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (Fecode). La nivelación salarial, el servicio de salud y los recursos para la educación son apenas unas de las peticiones del gremio.

Asimismo, Buenaventura decidió suspender sus actividades el 15 de mayo. El comercio y la movilidad entre el municipio del Valle del Cauca y el interior del país se detuvieron. Los líderes exigen la declaratoria de la emergencia económica, social y política de la ciudad.

A esos paros se sumó el de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), una de las centrales obreras más grandes del país, que convocó a empleados de entidades como el Sena, las alcaldías, las gobernaciones y el Icbf a marchar este martes 23 de mayo.

Si bien cada gremio tiene sus propias reclamaciones y necesidades, los paros que hoy adelantan poseen características comunes para analizarlos en conjunto. Según analistas consultados por este medio, los incumplimientos del actual Gobierno han impulsado las movilizaciones masivas.

Marcha maestros Bogotá

Paros: producto de promesas incumplidas

De acuerdo con Mauricio Jaramillo, profesor de ciencia política de la Universidad del Rosario, no hay administración en Colombia que se haya salvado de que las regiones se “reboten”, teniendo en cuenta que el país ha sido un Estado centralista, “que ha tenido desprecio por las regiones, que estigmatiza por corruptos a los mandatario regionales”.

Sumado a ello, el docente habla de una “propuesta arriesgada” en materia económica por parte del Gobierno Santos, en la que hechos como la reforma tributaria y el costo de vida impactaron duramente a los colombianos y naturalmente, en mayor medida a aquellos que se encuentran en la periferia.

En eso coincide Amaury Núñez, politólogo de la Universidad Nacional de Colombia.

“Chocó y Buenaventura son regiones que en los indicadores de desarrollo siempre están en los últimos lugares, no tienen necesidades básicas satisfechas. El Gobierno tiene una política de reducción de presupuesto frente a las regiones y eso identifica a los maestros, a Chocó y a Buenaventura. Tanto la movilización de los trabajadores como la de los habitantes del pacífico tienen algo en común, el Gobierno ha incumplido algunos acuerdos que ha hecho en el pasado”, enfatiza.

Teitter/ @PLinero

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Santos gana en el exterior y pierde en Colombia

Pese a haber alcanzado un acuerdo de paz con las Farc, ser reconocido con el premio Nobel de Paz y por homólogos alrededor del mundo que destacan su gestión, la imagen favorable del presidente Juan Manuel Santos al interior del país no mejora. De acuerdo con la encuesta de Invamer para Semana, solo el 34,5% de los encuestados tiene una opinión favorable del mandatario, mientras que el 75% de los participantes consideraron que las cosas en el país van por mal camino.

Para el senador de la Alianza Verde, Antonio Navarro, el jefe de Estado está finalizando su mandato de ocho años con niveles de apoyo poblacional muy bajos, causados, en parte, por “problemas complejos que ocurren por la debilidad del Gobierno y las promesas que en algún momento se hicieron y que no ha cumplido o ha cumplido parcialmente”.

En opinión de Mauricio Jaramillo, es la “bomba de tiempo” de la que se viene hablando desde muchos años atrás. “Una deuda histórica” con sitios como Chocó y Buenaventura y sobre la cual Santos se demoró, más de lo que debía, en reaccionar.

“Por ejemplo, de la Alianza del Pacífico se habló mucho pero no hay voluntad hacia nuestro Pacífico”.

Aunque el analista resalta que claramente Santos es un mandatario comprometido con la paz, cree que “por la política externa deja temas internos y pierde mucho terreno en el país”. Entonces, “la gente le pasa factura”.

De ahí que los paros de las últimas semanas puedan seguir afectando su imagen e incluso a su bandera, la paz.

“Se podría afectar la posibilidad de un gran diálogo nacional para el posconflicto. No hay que olvidar que la negociación es nacional pero el posconflicto es local y departamental”.

Entre tanto, una comisión de alto nivel del Gobierno nacional designada por el presidente Santos para dialogar con los líderes del paro cívico en Buenaventura, se reunió con la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro y el alcalde del Puerto, Eliecer Arboleda, para conocer la situación de primera mano. El viceministro del Interior, Guillermo Rivera Flórez, reiteró que la reunión tiene como objetivo construir conjuntamente una metodología para dialogar y buscar soluciones.

Por su parte, el Ministerio de Educación adelanta diálogos con Fecode para conjurar el paro de maestros. Sin embargo, los profesores manifiestan que las salidas de la cartera “son tibias”, por lo que decidieron que las movilizaciones se mantienen.