Desde ayer Colombia tendría una nueva delimitación territorial, con aproximadamente 75 mil Km2 menos de mar en el Caribe, luego del fallo de la Corte Internacional de Justicia en el litigio entre Bogotá y Managua. La decisión, incluso rechazada por el gobierno, ha generado divisiones en la opinión pública entre quienes piden desacatar la sentencia de La Haya y los que sugieren que el gobierno de Santos deberá aceptarla. Entre quienes piden la desobediencia se encuentran el ex presidente Álvaro Uribe, quien desde anoche en Twitter ha llamado a rechazar el fallo, aunque el país tenga que asumir las consecuencias de ello. Una decisión así podría traer efectos jurídicos, diplomáticos y políticos negativos para el país, pero significaría defensa a la soberanía. El debate está abierto.
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