La defensa de Agmeth Escaf por acusaciones de ser “el nuevo Manguito”

3 Agosto 2022, 01:08 PM
Share
Agmeth Escaf se defendió de las acusaciones de ser el "nuevo manguito", surgidas tras quedarse con la presidencia de la Comisión Séptima de la Cámara con votos de partidos tradicionales.

Una nueva polémica ha surgido en el marco de los protocolos iniciales de la legislatura en el entrante Congreso, esta vez por cuenta de la presidencia de una de las comisiones laborales de la Cámara de representantes, en la cual resultó electo Agmeth Escaf a pesar de que otro sector del Pacto Histórico señala que existían acuerdos para escoger a Mafe Carrascal

Se trata de la Comisión Séptima, de carácter constitucional permanente, en la que se tratan temas como el estatuto del servidor público y trabajador particular, régimen salarial y prestacional, organizaciones sindicales, seguridad social, fondos de prestaciones, vivienda, economía solidaria, entre otras materias del ámbito laboral y social. 

Sin embargo, el problema radicó en que, según denunció Mafe Carrascal, Escaf habría ganado con votos de partidos tradicionales como el Conservador, Liberal, Cambio Radical y Centro Democrático, a pesar de que en el Pacto Histórico se habría tenido como consenso que fuese ella la presidenta de la comisión. Razón por la cual la representante catalogó a Agmeth como “el nuevo Manguito”. 

“Les presento al nuevo manguito: Agmeth Escaf. Pasó por encima de la Colombia Humana y Pacto Histórico para quedarse con la Presidencia de la Comisión Séptima, hizo acuerdos por debajo de mesa con Conservadores, Liberal, Cambio Radical y Centro Democrático. Ganó con los 12 votos”, manifestó Carrascal. 

Para contextualizar, a inicios de esta semana en las elecciones para las cabezas de las distintas comisiones de Senado y Cámara, Agmeth Escaf compartió la noticia tanto de su candidatura como del triunfo para liderar la Comisión Séptima, desde donde asegura que luchará “para que los colombianos tengamos una vida digna reflejada en un mejor sistema de salud y unas leyes laborales más justas”. 

“No los defraudaré. A quienes aún dudan sobre mis intenciones y proceder, les quiero dar un parte de tranquilidad: no vine aquí a enriquecerme, vine aquí a luchar por los sin voz”, señaló el representante tras su nombramiento. 

Sin embargo, viéndose enfrentado por sus colegas de partido, Escaf salió a defenderse de quienes lo llamaron “Manguito”, asegurando que de eso no tiene “ni la pepa” y que desde esa comisión luchará por los derechos laborales y sindicales de todos los colombianos. Además, cuestionó las declaraciones de Mafe Carrascal, asegurando que le estaría haciendo el juego a “los medios uribistas” y pidió que no hubiese más “fuego amigo” dentro del Pacto Histórico. 

“Ya logró titulares en los medios uribistas. Ya les hizo el juego. Ya se salió con la suya. Ya enlodó, sin ninguna necesidad, la Comisión que tiene la importante misión de sacar adelante la reforma laboral y la reforma a la salud de Gustavo Petro. ¿Contenta? ¿Esa era la meta?”, preguntó el político, quien además compartió el momento que vivió junto a Carrascal cuando quedó ganador y escribió “juzguen ustedes”. 

Aparte de Escaf, otra que se pronunció fue su exesposa, María Antonia Pardo, bastante cercana a los círculos más íntimos del Pacto Histórico, asegurando: “Quería que la pusieran allí porque sí, porque ella es “la más digna y apta”, y no someterse al proceso democrático de postularse y esperar que el voto mayoritario decida. ¿La democracia sí pero solo cuando me favorece a mí, doña Mafe?”. 

Por otro lado, Mafe Carrascal estuvo lejos de quedarse mani cruzada frente a las respuestas de su trino inicial, revelando que “exponer traición a acuerdos fue la última vía después de semanas” y no una decisión impulsiva. 

“Por favor no me vengan con "prudencia" "los trapitos se lavan en casa", si alguien respeta los conductos regulares internos y trabaja por conciliar, abrir canales de diálogo y llegar a consensos, soy yo. Exponer traición a acuerdos fue la última vía después de semanas”, manifestó. 

A pesar de que el Congreso lleva pocos días de haberse instalado, ya son varias las polémicas que se cuentan por diferentes situaciones. De hecho, esta es la segunda vez que en el Pacto Histórico surge una acusación de ser “Manguito”, que como cabe recordar fue un senador de los movimientos indígenas que fue expulsado por considerarse cuestionable su salto al uribismo tras haber sido elegido desde las bancadas alternativas. 

El primero de estos casos sucedió con el senador Paulino Riascos, del Pacto Histórico, que le ganó la presidencia de la Comisión Cuarta del Senado a Wilson Arias, quien acusó que este habría hecho un trato por debajo de la mesa para ganar “con votos de la derecha”. Algo que calificó como una traición al partido e incluso lo llevó a calificar a Riascos como un “caballo de Troya”. 

Así las cosas, todo parece indicar que a pesar del acuerdo logrado por los congresistas del partido de gobierno, en la práctica de la actividad legislativa la relación entre las bancadas alternativas y las tradicionales sigue estando marcada por varias tensiones. Disputa derivada, entre otras cosas, de las mayorías que estas últimas tendrían al actuar cohesionadamente y el recuerdo de que la gran mayoría de decisiones en el Congreso nacen de la negociación.

KienyKe Stories