Desde hace dos años, Henry de Jesús López Londoño, alias ‘Mi sangre’, cabecilla de ‘Los Urabeños’ y de la ‘Oficina de Envigado’, estaba refugiado en el sector de Nordelta, en Argentina, considerado un paraíso fiscal. Allí vivía en compañía de su esposa, Janeth Valencia, sus dos hijos y diez personas más de nacionalidades colombianas y argentinas, quienes hacían parte de su primer anillo de seguridad. Su fachada era la de un empresario venezolano. La DIJIN estableció que ‘Mi sangre’ se movía entre cinco inmuebles diferentes y utilizaba vehículos blindados y polarizados de alta gama. También utilizaba pasaportes de siete países para evadir la persecución policial.
La captura del también ‘Carlos Mario’ o ‘Salvador’ se hizo en un establecimiento público, luego de que las autoridades filtraran sus esquemas de seguridad, la administración de fuentes humanas, el monitoreo electrónico de las comunicaciones de su círculo más cercano y el rastreo satelital de los vehículos utilizados por él y su organización. López también se había convertido en el mayor proveedor de estupefacientes del Cartel de Los Zetas en México.
Después de su desmovilización en 2005
Después de su desmovilización en 2005
