El escenario fue la Cámara de Representantes, donde Iván Cepeda ocupa una curul en representación del Polo Democrático. La intervención de Germán Vargas Lleras duró veinte minutos y fue seguida por una reflexión sobre los crímenes de Estado por parte de Cepeda. El acto logró lo impensable: un abrazo entre Vargas Lleras y Cepeda, quienes han mantenido posiciones políticas radicalmente distintas y muchas confrontaciones en el pasado. Además de la cámara en pleno, asistió el presidente de la Corte Constitucional, el vicefiscal general y la alcaldesa de Bogotá, Clara López, quien fuera la presidente del Polo Democrático.


