Jennifer Arias: entre la crítica política y los ataques personales

Publicado por: christian.sandoval el Jue, 22/07/2021 - 16:10
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María Jimena Duzán pidió explicaciones a Jennifer Arias por una foto disfrazada. En redes varias personas subieron sus propias fotos y bromean con que no darán ninguna explicación.
Jennifer Arias

La publicación de una foto de la nueva presidente de la Cámara de Representantes, Jennifer Arias, por parte de la periodista María Jimena Duzán, abre de nuevo el debate sobre los límites del periodismo y de esa delgada línea que debería existir entre la crítica política y los ataques personales. Entre valorar el trabajo del funcionario y exigir explicaciones, como en este caso, por un disfraz que fácilmente cualquier persona puede llegar a utilizar en un ámbito privado. 

Esta foto de la nueva presidente de la Cámara de Representantes Jennifer Arias debería ser explicada y con lujo de detalles. La he buscado para que me la explique pero no ha sido posible.  Su jefe de prensa me insinuó que era una foto para una fiesta de halloween”, fueron las palabras de la periodista en su cuenta de Twitter. 

Cabe mencionar que Duzán no fue la única que posteó estas imágenes. El periodista Yohir Akerman, por ejemplo, fue otro de los que publicó estas fotos en el momento en que Arias quedó electa como nueva presidenta de la Cámara. 

“Es increíble que no hablemos de los temas importantes para el país, de qué retos tenemos, de cómo nos podemos resolver, sino de una de foto de cuando yo tenía yo creo que por ahí como unos 16 años. Realmente no me acuerdo mucho de cuándo me tomaron esa foto o el contexto, simplemente es una foto que uno se toma cuando es joven”, manifestó Arias en entrevista con Blu Radio, dando por fin las esperadas explicaciones. 

Además, agregó: “Hace mucho tiempo yo fui señorita Meta y fui un tiempo modelo, y yo creo que fue en algún estudio de fotografía probando algunos trajes de halloween”. 

Sin embargo, no perdió la oportunidad para cuestionar la actitud de Duzán y demás periodistas y personas que apoyaron las críticas por una foto en la que aparecía disfrazada con una boina y una pistola. Según ella, eso no tiene nada que ver con su desempeño político y por eso no debió entrar nunca en discusión. 

“No aceptamos este tipo de comportamientos, este tipo de señalamientos. Yo fui modelo, fui señorita Meta y entonces ¿no estoy calificada para asumir la presidencia de la Cámara por eso? No podemos seguir estigmatizando a las mujeres de esa manera”, opinó Arias en su entrevista. 

Su opinión es igual a la de cientos de internautas que en las últimas horas han salido en su defensa, asegurando que por más diferencias políticas que existan, el debate siempre debe darse dentro del marco de su labor política y no de juzgamientos personales.

No obstante, si hubo algo que también abundó en redes sociales fueron las bromas sobre las exigencias de Dusan. Utilizando sus palabras en contra suya, muchas personas empezaron a subir fotos disfrazados de diferentes personajes, asegurando que no piensan dar ninguna “explicación al respecto”.

No obstante, lo único cierto es que el debate sobre los disfraces y las críticas personales va mucho más allá de este episodio y se extiende para ambos polos ideológicos de la política nacional. En ese orden de ideas, no es raro encontrarse con ataques a las familias, cuestionamientos sobre estilos de vida o formas de entender el mundo, para desprestigiar a un funcionario o poner en tela de juicio su desempeño laboral. 

La familia de la presidenta 

 

Otra de las críticas muy presentes dentro del nombramiento de Arias fue la presunta implicación de varios miembros de su familia en graves delitos. Dentro de estas elecciones a cargos administrativos del Congreso, el tema de la familia y de las relaciones laborales ha estado bastante presente porque, también, salieron a la luz varias investigaciones que revelaban que el nuevo presidente del Congreso estuvo relacionado en un negocio con una persona incluída en la Lista Clinton por narcotráfico. 

La suerte de Arias no fue diferente. Según aseguran algunos internautas como Gonzalo Guillén, algunos miembros de la familia de la funcionaria estarían implicados en graves delitos. 

“Jennifer Arias Falla (del Centro Democrático, obviamente) será la nueva presidenta de esa alcantarilla que es la Cámara de Representantes. El hermano de ella es un narcotraficante preso y condenado”, aseguró el periodista en su cuenta de Twitter. 

Sobre este tema en cuestión, muchos tuiteros también opinaron, afirmando que esta sí es la razón por la que Arias debería salir a dar su opinión, aún cuando en Colombia es bien sabido que no existen los delitos de sangre. Otro ejemplo de estos conflictos familiares podría ser el del hermano de la vicepresidenta, Marta Lucía Ramírez, quien  recibió un buen número de cuestionamientos tras revelarse que pagó la fianza de su hermano por narcotráfico hace más de 20 años.

Sin embargo, siguiendo con las preguntas sobre el sentido del periodismo, esta situación deja otro interrogante: ¿Se les puede juzgar a los políticos por delitos cometidos por miembros de su familia, amigos o conocidos? El debate queda abierto, pero quizá lo único seguro, a modo de moraleja, es que los políticos deberían empezar a  ser más transparentes frente a este tipo de conexiones.