¿Qué tanto sabe del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad?

Publicado por: natalia.vasquez el Dom, 08/05/2022 - 11:47
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El trastorno por déficit de atención e hiperactividad, o simplemente TDAH, es un trastorno mental, difícil de diagnosticar.

El trastorno por déficit de atención e hiperactividad engloba una cadena de problemas como lo son: prestar atención, hiperactividad en exceso y conducta impulsiva

Aunque normalmente se da desde que la persona se encuentra en su infancia, en la mayoría de los casos este trastorno más conocido como TDAH es diagnosticado en la adultez, donde los síntomas son más evidentes, ya que suele confundirse con algún tipo de ansiedad u otro trastorno ligado al estado de ánimo.

Asimismo, por lo general, los expertos dicen que es común que casi todas las personas vivan estos síntomas, lo que alerta esta patología es que, se den seguidamente y cada vez sean más difíciles de lidiar.

Estos son algunos de los síntomas del TDAH:

Impulsividad, desorganización, dificultad para establecer prioridades, escasas habilidades para administrar el tiempo, problemas para concentrarse, actividad excesiva o inquietud, baja tolerancia a la frustración, cambios de humor frecuentes, problemas para terminar las actividades y dificultad para enfrentar el estrés.

Marina Díaz Martínez, profesional en psiquiatría, explica que: “El trastorno por déficit de atención e hiperactividad tiene varios tipos. Uno de ellos es el trastorno por déficit de atención con hiperactividad, que es más frecuente en niños. En estos casos, es la hiperactividad muchas veces lo que se hace motivo de consulta. Y en las niñas se diagnostica menos, porque es más frecuente el trastorno por déficit de atención sin hiperactividad. Por lo tanto, pasa más inadvertido”.

Además, agrega que: “Los criterios clínicos del trastorno varían en ese sentido. El primero es un patrón persistente de inatención e hiperactividad e impulsividad. Entonces, puede ser un trastorno combinado si cumple los criterios de inatención e hiperactividad o impulsividad, o puede haber predominancia del déficit de atención, o puede haber presentación predominante hiperactiva e impulsiva. Estos criterios se tienen que mantener en el tiempo durante un mínimo de seis meses”.

El TDAH puede afectar no solo las relaciones al volverlas inestables, sino también empezarse a notar en el bajo rendimiento del ambiente laboral o académico, empezar a tener problemas de baja autoestima y/o inseguridades.

Aunque, aún se desconocen las causas ciertas de este trastorno, Díaz dice que: “Puede haber una predisposición genética. También niños que han sido prematuros o niños que tienen otros trastornos del neurodesarrollo, como sí que subyace esa alteración a nivel de neurotransmisores, pueden tener más asociación o más comorbilidad con estos antecedentes clínicos.

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