La aerolínea LATAM Airlines Colombia aclaró este sábado lo ocurrido en el vuelo LA4032 que cubría la ruta Bogotá–Medellín, luego de que circularan versiones sobre un supuesto aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto Internacional El Dorado.
A través de un comunicado oficial, la compañía informó que durante la noche anterior se presentó una situación con un pasajero a bordo que requirió la activación de los protocolos establecidos. Sin embargo, precisó que la aeronave no alcanzó a despegar, como se indicó inicialmente en algunos reportes difundidos en redes sociales.
“La tripulación actuó conforme a los procedimientos, priorizando en todo momento la seguridad de los pasajeros y del equipo”, señaló la empresa en su pronunciamiento, en el que subrayó que la actuación se realizó bajo los estándares internos previstos para este tipo de casos.
Regreso a posición y acompañamiento policial
De acuerdo con la aerolínea, tras identificarse la situación con el pasajero, el avión regresó a su posición dentro del aeropuerto El Dorado. En ese punto se solicitó el acompañamiento de las autoridades competentes para realizar el desembarque correspondiente.
La compañía no entregó detalles adicionales sobre el comportamiento que motivó la activación de los protocolos ni sobre la identidad del ocupante involucrado. Tampoco precisó si se adoptaron medidas posteriores frente al pasajero.
Lo que sí enfatizó fue que todo el procedimiento se desarrolló de manera segura y bajo coordinación con las autoridades aeroportuarias, garantizando en todo momento la integridad de los demás viajeros y de la tripulación.
Versiones iniciales y aclaración oficial
El hecho había generado diversas reacciones en plataformas digitales, donde algunos usuarios afirmaron que la aeronave había despegado y que el trayecto fue interrumpido para realizar un aterrizaje de emergencia. No obstante, el comunicado de la aerolínea desmintió esa versión y aclaró que el avión nunca abandonó tierra.
Con esta precisión, LATAM Airlines Colombia buscó disipar las dudas sobre la naturaleza del incidente y evitar interpretaciones que pudieran generar alarma entre los pasajeros.
La compañía reiteró que la seguridad es un valor fundamental de su servicio y que cualquier comportamiento que represente un riesgo activa de inmediato los protocolos internos. Estas medidas contemplan la intervención de la tripulación y, cuando es necesario, el acompañamiento de las autoridades.
Operación restablecida
Tras el desembarque del pasajero y la intervención correspondiente, la operación se desarrolló con normalidad. La aerolínea indicó que el vuelo pudo continuar de manera segura posteriormente, sin afectar los estándares de seguridad exigidos en la operación aérea.
El episodio vuelve a poner en evidencia la importancia de los procedimientos establecidos para atender situaciones imprevistas a bordo, incluso antes del despegue. En este caso, la rápida actuación de la tripulación permitió controlar la situación sin que se produjera un incidente mayor.
