La gobernadora Nubia Carolina Córdoba confirmó que ya no buscan personas bajo los escombros en el departamento. El Gobierno Nacional anunció que la respuesta entra ahora en una nueva etapa enfocada en albergues, ayuda humanitaria, salud, servicios básicos y recuperación de las zonas afectadas.
Chocó comienza una nueva etapa después del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto. Luego de varias jornadas de trabajo de organismos de socorro, Fuerza Pública, equipos especializados y autoridades locales, el departamento cerró formalmente la fase de búsqueda y rescate para concentrar sus capacidades en la atención de las familias damnificadas.
La gobernadora de Chocó, Nubia Carolina Córdoba-Curi, confirmó que ya no hay personas siendo buscadas bajo los escombros en el departamento.
“En el departamento del Chocó ya no buscamos a nadie bajo los escombros por la misericordia de Dios. Esta familia a la que buscábamos se encuentra con nosotros y ya está recibiendo la atención requerida”, informó la mandataria.
Con esa noticia, las autoridades procedieron a cerrar formalmente la fase de búsqueda y rescate ante el Puesto de Mando Unificado departamental y la Sala de Crisis Nacional.
La decisión marca un punto importante en la atención de la emergencia en Chocó, aunque no significa que la crisis haya terminado. La prioridad cambia: los esfuerzos que durante las primeras horas estuvieron concentrados en localizar personas y salvar vidas pasan ahora a atender a quienes sobrevivieron al terremoto, pero perdieron sus viviendas, pertenencias o medios de subsistencia.
“Hoy cerraremos formalmente en PMU la fase de búsqueda y rescate para concentrarnos en la fase de respuesta enfocada en la atención a los damnificados”, explicó Córdoba.
Posteriormente, la gobernadora confirmó el cierre y solicitó que los recursos especializados que ya no son requeridos en Chocó puedan desplazarse hacia otros lugares del país donde continúan siendo necesarios.
“Hemos solicitado que todas las capacidades que estaban en el Chocó puedan redirigirse a los lugares donde aún se necesitan”, señaló.
Córdoba también reconoció el trabajo de quienes participaron durante las primeras jornadas de la emergencia.
“No hay palabras para agradecer a los hombres, mujeres y caninos rescatistas que han estado incansablemente con nosotros en la tarea de salvar vidas”, expresó.
Una nueva fase para Chocó
El cambio de etapa coincide con la presencia en el departamento del vicepresidente José Manuel Restrepo y del ministro del Interior, Rodrigo Lara, quienes iniciaron recorridos por algunos de los municipios golpeados por el terremoto para conocer las necesidades de las comunidades y coordinar las acciones del Gobierno Nacional.
Durante uno de esos desplazamientos estuvieron acompañados por el alcalde de Alto Baudó, Ariel Salazar, quien relató la compleja situación que enfrentan las familias de su municipio.
“Uno no encuentra las palabras para describir lo que se está viviendo allá”, manifestó el alcalde.
Según Salazar, existen familias que perdieron prácticamente todo como consecuencia de la emergencia y que actualmente dependen de las ayudas que puedan recibir de vecinos, amigos y diferentes organizaciones.
El alcalde también expuso una dificultad adicional: las limitaciones económicas de los gobiernos municipales para responder por sí solos ante una emergencia de esta magnitud.
Ante ese panorama, Restrepo aseguró que el Gobierno Nacional acompañará a los alcaldes de los territorios afectados.
“Por eso estamos aquí como Gobierno Nacional, el ministro del Interior, Vicepresidente de la República, para darle todo el apoyo a alcaldes que como él necesitan el apoyo de un Gobierno Nacional”, manifestó.
Albergues y ayuda humanitaria, entre las prioridades
El ministro del Interior explicó que el cierre de la fase de rescate da paso a lo que denominó la fase humanitaria.
“Ya ayer se cerró la etapa de búsqueda y rescate. No hay personas sepultadas en los escombros, la fase de rescatistas se cierra. Ahora viene la fase humanitaria”, aseguró Lara.
Uno de los principales desafíos será garantizar alojamiento a las personas que perdieron sus viviendas o que no pueden regresar a ellas debido a los daños provocados por el terremoto.
Según explicó el ministro, el Gobierno acordó con la gobernadora y con las autoridades de Quibdó ampliar la capacidad de los albergues.
“Ayer convenimos con la gobernadora y con el alcalde de Quibdó la apertura de nuevos albergues, uno más en Quibdó, y vamos a traer las carpas y la ayuda humanitaria, de alimentación e insumos necesarios para el funcionamiento de esos albergues”, afirmó.
Las necesidades no se concentran únicamente en la capital chocoana.
De acuerdo con lo explicado por el ministro, se ha identificado la necesidad de contar con aproximadamente cinco albergues en el departamento, mientras las autoridades continúan recorriendo los municipios para establecer la dimensión de las afectaciones.
El Gobierno recorrerá los municipios afectados
Restrepo y Lara anunciaron que la atención no se limitará a Quibdó y que visitarán otros municipios para verificar directamente los daños y establecer cuáles son las necesidades más urgentes.
Entre los territorios mencionados están Istmina y Unión Panamericana, además de otras zonas del departamento afectadas por el terremoto.
“Vamos a ir a los municipios de San Juan, a Istmina, a Unión Panamericana, que aparentemente es el más afectado, para ver directamente lo que aquí ocurrió y canalizar las ayudas a través de la UNGRD y de la oficina de la Primera Dama”, explicó el ministro del Interior.
La presencia territorial será determinante porque la emergencia no golpeó de la misma manera a todos los municipios y las necesidades pueden variar entre comunidades.
Mientras algunas familias necesitan alojamiento temporal y alimentación, otras requieren atención médica, recuperación de servicios públicos o evaluaciones técnicas que permitan establecer si sus viviendas siguen siendo habitables.
¿Qué viene después de los rescates?
La nueva fase implica una respuesta mucho más amplia que la atención inmediata de la emergencia.
Una de las principales tareas será determinar el estado de las viviendas afectadas. Muchas estructuras permanecen en pie, pero pueden presentar daños que necesitan ser evaluados por personal especializado antes de permitir el regreso de sus habitantes.
A esto se suman las necesidades de alimentación, alojamiento, atención médica, agua, energía y acompañamiento a las familias que perdieron sus bienes.
El Gobierno Nacional ya ha planteado medidas que van más allá de la primera respuesta humanitaria.
El presidente Abelardo De La Espriella anunció que la estrategia para enfrentar las consecuencias del terremoto contempla el pago temporal de servicios públicos para familias damnificadas, subsidios de arrendamiento para quienes perdieron sus viviendas, alivios tributarios y financieros, apoyos económicos para familias vulnerables y mecanismos de respaldo para comerciantes y pequeños empresarios afectados. Presidencia
También anunció la creación del denominado Fondo Milagro, que, según Presidencia, buscará canalizar aportes nacionales e internacionales destinados a la reconstrucción de hospitales, centros educativos, viviendas, vías y aeropuertos afectados. Presidencia
La dimensión de la respuesta nacional es considerable. El último balance divulgado oficialmente por Presidencia reportaba 25.872 familias y 53.816 personas afectadas en los departamentos golpeados por el terremoto, aunque estas cifras corresponden al consolidado nacional y continúan actualizándose a medida que avanzan los censos. Presidencia
El terremoto más fuerte registrado en Colombia este siglo
El terremoto ocurrió el lunes 10 de agosto y alcanzó una magnitud de 7,4, según el Servicio Geológico Colombiano.
El epicentro se localizó en San José del Palmar, Chocó, y el movimiento tuvo una profundidad de 103 kilómetros.
El SGC lo calificó como el evento sísmico de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI y explicó que, debido a su intensidad, fue ampliamente sentido en diferentes regiones del territorio nacional. SGC
La emergencia llevó además al Gobierno Nacional a decretar tres días de duelo por las víctimas. El Ministerio del Interior confirmó que el Decreto 1172 de 2026 ordenó izar el Pabellón Nacional a media asta en edificios públicos y representaciones diplomáticas del país. Ministerio del Interior
Del rescate a la recuperación
Para Chocó, sin embargo, el anuncio realizado por la gobernadora Nubia Carolina Córdoba representa un cambio sustancial.
Las imágenes de rescatistas removiendo estructuras, perros especializados buscando personas y organismos de socorro trabajando entre los escombros comienzan a dar paso a una operación distinta.
Ahora habrá que instalar albergues, distribuir alimentos, garantizar atención médica, recuperar servicios, evaluar viviendas y acompañar a quienes perdieron sus bienes.
Después llegará una etapa todavía más compleja: la reconstrucción.
El reto será especialmente importante en municipios que ya enfrentaban dificultades económicas, de infraestructura y conectividad antes del terremoto y que ahora deberán responder a las consecuencias de una emergencia de gran magnitud.
Para familias como las descritas por el alcalde de Alto Baudó, que según sus palabras “perdieron todo”, terminar la fase de rescate no significa terminar la emergencia.
Significa comenzar otra.
La gobernadora Córdoba lo resumió en cuatro palabras después de agradecer a quienes participaron en las labores de búsqueda:
“La tarea continúa”.
Y esa será precisamente la prioridad de Chocó durante los próximos días: pasar de buscar vidas entre los escombros a proteger, atender y comenzar a reconstruir la vida de quienes sobrevivieron.
