David Murcia Guzmán se retractó de las acusaciones que formuló en febrero de 2026 contra Abelardo de la Espriella, quien para entonces era candidato presidencial y actualmente ocupa la Presidencia de Colombia. La retractación fue presentada mediante una carta de cuatro páginas ante la Fiscalía 63 Local de la Unidad de Conciliación Preprocesal.
Los señalamientos fueron realizados el 12 de febrero, durante una entrevista radial. En esa oportunidad, Murcia acusó a quien había sido su abogado de supuestamente apropiarse de unos $5.000 millones correspondientes a honorarios y de haberle solicitado otros $760 millones para, presuntamente, buscar apoyo de congresistas en un trámite legislativo.
Meses después, Murcia presentó una retractación integral dentro de la querella que De la Espriella había interpuesto en su contra por esos señalamientos.
Murcia negó sus acusaciones anteriores
En la carta, Murcia fue explícito al negar que De la Espriella le hubiera solicitado dinero para influir en el Congreso.
“El doctor De La Espriella en ningún momento me solicitó, insinuó o propuso una suma de dinero destinada a ofrecer dádivas a congresistas o a cualquier servidor público con el fin de incidir en trámite legislativo alguno”.
A continuación, reconoció que las afirmaciones que había realizado durante la entrevista no correspondían con la realidad.
“Estas afirmaciones, tal y como las formulé en su momento, no son ciertas y fueron recomendaciones de personas cercanas al Gobierno anterior”.
La carta también aborda el señalamiento relacionado con los honorarios que Murcia pagó al entonces abogado. En este punto, aseguró que esos recursos correspondieron al trabajo jurídico realizado por De La Espriella.
Según escribió Murcia, los honorarios “correspondieron a la justa contraprestación por las gestiones jurídicas que efectivamente prestó, en su momento, al grupo DMG Holding y en el ejercicio de mi defensa penal, sin que exista de su parte apropiación indebida de dinero alguno en mi perjuicio”.
La explicación de Murcia sobre sus declaraciones
En la carta, Murcia explicó que antes de entregar aquella entrevista había recibido expectativas relacionadas con una eventual posibilidad de recuperar su libertad.
“Dichas manifestaciones estuvieron precedidas de expectativas que me fueron planteadas desde sectores cercanos al Gobierno Nacional anterior, relacionadas con una eventual vinculación a la figura de gestor de paz y a la posibilidad de acceder, por esa vía, a mi libertad”.
El empresario también relacionó esas expectativas con su situación personal y el tiempo que ha permanecido privado de la libertad.
“Dado el prolongado tiempo que he permanecido privado de la libertad, tanto en Colombia como en el exterior, dicha expectativa incidió de manera determinante en mi disposición anímica al momento de conceder la entrevista y presentar la denuncia”.
En ese mismo documento, Murcia reconoció que los señalamientos que hizo en febrero no correspondían a hechos reales.
“Llevándome a formular señalamientos que hoy con serenidad y tranquilidad reconozco que no corresponden a hechos reales y efectivamente ocurridos”.
También negó otros señalamientos contra De la Espriella
La retractación no se limitó a los honorarios y al supuesto pedido de dinero para congresistas. Murcia también negó otras afirmaciones realizadas durante la entrevista.
Entre ellas, rechazó que De la Espriella hubiera recibido parte del dinero incautado a DMG y negó que el entonces abogado hubiera abandonado su defensa por supuestos beneficios otorgados a su familia.
En uno de los apartados más directos de la carta, Murcia también negó las afirmaciones relacionadas con la conducta personal de De la Espriella.
“No es cierto que el doctor Abelardo de la Espriella haya recibido parte del dinero incautado a la empresa DMG”.
Además, según La FM, Murcia afirmó que tampoco era cierto que De la Espriella fuera “un ladrón” o “un traicionero” y que lo hubiera dejado abandonado durante su defensa.
La querella que originó la retractación
Después de las declaraciones de febrero, De La Espriella presentó una querella contra Murcia por los señalamientos. El caso fue asignado a la Fiscalía 63 Local de la Unidad de Conciliación Preprocesal. Fue ante ese despacho que Murcia radicó la carta de retractación.
La retractación se produce mientras Murcia continúa privado de la libertad. El empresario cumple una condena de 22 años por los delitos de lavado de activos agravado y captación masiva y habitual de dinero relacionados con el caso DMG. En agosto de 2026 fue trasladado de La Picota, en Bogotá, a la cárcel de Palogordo, en Girón, Santander.
