En medio de la preocupación y el impacto que dejó el terremoto, una imagen volvió a llamar la atención de los caleños: la del Monumento a la Solidaridad, una obra que durante décadas ha hecho parte del paisaje y de la identidad de la ciudad.
¿Cuál es la historia detrás del monumento?
Ubicado en la glorieta de la Avenida 3 Norte con Calle 34, el monumento fue creado por el escultor Héctor Lombana Piñeres y permanece en este punto de Cali desde el 24 de marzo de 1995. Su significado está relacionado con el civismo, la ayuda mutua y la capacidad de los ciudadanos para permanecer unidos ante las dificultades.
El monumento fue donado por la Cámara de Comercio de Cali, durante la gestión de Fabio Rodríguez González, con el respaldo de la empresa privada. La ceremonia contó con la presencia de importantes figuras de la época, entre ellas el entonces presidente de Colombia, Ernesto Samper Pizano, y el alcalde de Cali, Mauricio Guzmán Cuevas.
La historia reciente de esta estructura también ha estado marcada por la adversidad. En abril de 2023, parte de la zona superior sufrió un colapso que obligó a realizar una intervención integral. Después de ocho meses de trabajos, el monumento fue restaurado completamente y recuperó su aspecto original.
Una restauración que fortaleció su estructura
La recuperación no se limitó a reparar las partes afectadas. Durante los estudios técnicos se descubrió la presencia de un antiguo canal subterráneo por el que circulaba agua, situación que llevó a reforzar la cimentación para garantizar la estabilidad de la estructura.
También se actualizaron los parámetros de sismorresistencia y el peso del monumento pasó de seis a ocho toneladas como consecuencia del refuerzo de sus piezas. Además, se realizaron trabajos de iluminación y recuperación de la fuente que rodea la obra.
Hoy, después del terremoto, el Monumento a la Solidaridad vuelve a adquirir un significado especial. Su figura recuerda que Cali también ha enfrentado momentos difíciles y que, frente a la adversidad, la solidaridad puede convertirse en una de sus mayores fortalezas.
Más que una escultura, esta obra representa la capacidad de una ciudad para levantarse, reconstruirse y seguir adelante. En tiempos de emergencia, su mensaje vuelve a cobrar fuerza: Cali necesita estar unida y acompañar a quienes más lo necesitan.
