La política de paz Total del Gobierno Nacional, sumó un nuevo avance. El jefe negociador del Ejecutivo en los diálogos con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNBE), Armando Novoa, anunció que un grupo de integrantes de esa organización armada comenzará un proceso de desmovilización y tránsito hacía la legalidad en los próximos meses.
El anuncio se dio en medio de los avances alcanzados en la mesa de conversaciones que sostienen las partes y que busca poner fin a las acciones armadas de una de las estructuras surgidas tras la fragmentación de la Segunda Marquetalia.
Según ha explicado Novoa, cerca de 120 integrantes de la organización serán trasladados inicialmente a Zonas de Capacitación Integral y Ubicación Temporal, espacios diseñados para facilitar el proceso de reincorporación y garantizar el cumplimiento de los compromisos adquiridos durante las negociaciones.
Un paso clave para la Paz Total
La Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano está integrada principalmente por los comandos de la frontera y la Coordinadora Guerrillera del Pacífico, ambas estructuras decidieron continuar las conversaciones de manera independiente con el Gobierno Nacional, separándose de la dirección se la Segunda Marquetalia.
Para el Ejecutivo, este proceso representa uno de los avances más importantes dentro de la estrategia de Paz Total, especialmente en regiones como Nariño y Putumayo, donde la presencia de estos grupos ha tenido un fuerte impacto en la seguridad y en las dinámicas sociales y económicas de las comunidades.
Las Zonas de ubicación Temporal, permitirán concentrar a los integrantes de la organización mientras se desarrollan programas de formación, acompañamiento institucional y proyectos productivos orientados a su reincorporación.
Entrega de explosivos y reducción de capacidades armadas
El anuncio de la desmovilización se suma a otros gestos recientes de la organización armada. En las últimas semanas, la CNEB manifestó su disposición de entregar varias toneladas de explosivos y avanzar en medidas encaminadas a reducir su capacidad militar como muestra de voluntad de paz.
Estos compromisos son considerados por le Gobierno como señales concretas de confianza dentro de la negociación y podría facilitar la construcción de un acuerdo más amplio para la terminación definitiva de las acciones armadas.
Mientras continúan las conversaciones, las autoridades esperan que nuevos grupos de combatientes se sumen progresivamente al proceso, consolidando una ruta que permita reducir la violencia en varias regiones del país y avanzar hacía una solución negociada del conflicto.
