El expresidente Álvaro Uribe Vélez lanzó fuertes críticas contra el mandatario Gustavo Petro tras la alocución presidencial del 15 de febrero, en la que el jefe de Estado defendió el aumento del 23,7% del salario mínimo para 2026, fijándolo en dos millones de pesos con auxilio de transporte.
A través de un video publicado en su cuenta de X, el líder del Centro Democrático cuestionó el rumbo económico del Gobierno y afirmó que “la función del Gobierno no es acabar el emprendimiento privado, no es acabar con las posibilidades de empleo de calidad, no es derrochar los recursos del Estado, tener un Estado gigante, ni entregar el país al imperio de la corrupción y del narcoterrorismo”.
Uribe reiteró que su colectividad ha defendido lo que denomina una “economía fraterna”, un modelo que —según explicó— busca que tanto trabajadores como empresarios prosperen. En ese contexto, sostuvo que apoyan un salario digno, pero advirtió que el país enfrenta un problema estructural relacionado con el tamaño del Estado y la carga tributaria.
“Nuestra candidata Paloma Valencia dio las cifras de un Estado gigante que hay que disminuir y de unos impuestos que acaban con la inversión”, señaló.
El pronunciamiento del exmandatario se produjo en medio de la controversia generada por la decisión del Consejo de Estado, que suspendió provisionalmente el decreto que establecía el incremento salarial. El alto tribunal otorgó al Ejecutivo un plazo de ocho días para expedir un nuevo decreto que justifique la medida, lo que abrió un debate jurídico sobre la viabilidad del aumento.
En su intervención, Uribe aseguró que, tras la decisión judicial, el pago del nuevo salario no sería obligatorio, e invitó a quienes puedan hacerlo a reconocerlo voluntariamente. No obstante, insistió en que el Gobierno sí está obligado a defender el empleo, la inversión y a combatir la corrupción y la violencia que, a su juicio, afectan la estabilidad del país.
Por su parte, en la alocución presidencial, Petro defendió la necesidad de garantizar un salario “vital y móvil” acorde con las condiciones económicas actuales. Además, convocó a los ciudadanos a movilizarse el jueves 19 de febrero en las principales plazas públicas del país para respaldar la medida. “No solo es argumento jurídico, sino también con la fuerza del pueblo trabajador”, expresó el mandatario.
El cruce de declaraciones evidencia la creciente tensión política alrededor del modelo económico y el papel del Estado en la regulación laboral. Mientras el Gobierno sostiene que el aumento busca proteger el poder adquisitivo frente a la inflación, sectores de la oposición advierten sobre posibles impactos negativos en el empleo formal y la inversión privada.
En su mensaje final, Uribe llamó a impulsar reformas orientadas a reducir el tamaño del Estado, bajar impuestos y “acabar el derroche y la corrupción”. El debate sobre el salario mínimo se convierte así en un nuevo escenario de confrontación política entre el Gobierno y la oposición, en un contexto marcado por decisiones judiciales y llamados a la movilización ciudadana.
