¿Quién fue Javier Giraldo y cuál fue su legado en Colombia?

El jesuita dedicó más de cinco décadas a defender los Derechos Humanos, acompañar a víctimas del conflicto y denunciar la violencia.
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El padre jesuita Javier Giraldo Moreno, reconocido por su trabajo en defensa de los derechos humanos y el acompañamiento a víctimas del conflicto armado, murió este martes 25 de agosto en Bogotá, a los 82 años.

Giraldo permanecía hospitalizado en el Hospital San Ignacio después de sufrir una caída en su domicilio. Hasta el momento, no se ha confirmado oficialmente la causa de su muerte.

Durante más de cinco décadas, el sacerdote dedicó su trabajo a documentar violaciones de derechos humanos, acompañar a comunidades afectadas por la violencia y denunciar hechos relacionados con desapariciones, asesinatos, desplazamientos, paramilitarismo e impunidad.

Una vida dedicada a las víctimas

Nacido en 1944, Javier Giraldo estudió Filosofía y Teología en la Pontificia Universidad Javeriana y realizó una especialización en Análisis Regional y Equipamiento del Espacio en la Universidad de París I.

Su trayectoria estuvo estrechamente vinculada al Centro de Investigación y Educación Popular (CINEP), institución que cofundó junto con otros jesuitas en 1988. Desde allí participó en investigaciones y procesos de documentación sobre graves violaciones de derechos humanos.

También fundó la Comisión Intercongregacional de Justicia y Paz y entre 1989 y 1991 se desempeñó como secretario para América Latina del Tribunal Permanente de los Pueblos. Su trabajo contribuyó a preservar testimonios y documentos sobre hechos violentos que marcaron la historia reciente de Colombia.

Uno de los procesos más destacados de su trayectoria estuvo relacionado con las masacres de Trujillo, Valle del Cauca, ocurridas entre 1986 y 1994. Su labor de documentación y acompañamiento a las víctimas contribuyó a que el Estado colombiano reconociera su responsabilidad en los crímenes cometidos contra más de un centenar de personas.

Giraldo también acompañó desde sus comienzos a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó y denunció presuntos vínculos entre integrantes de la Fuerza Pública y estructuras paramilitares en diferentes regiones del país. Por su trabajo recibió amenazas, fue objeto de estigmatizaciones y tuvo que vivir períodos de exilio.

Murió el padre Javier Giraldo, referente en la defensa de los derechos humanos en Colombia
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Una lucha marcada por el dolor

Una de las experiencias más dolorosas para el sacerdote estuvo relacionada con el asesinato de sus amigos Mario Calderón y Elsa Alvarado, ocurrido el 19 de mayo de 1997 en Bogotá.

La pareja fue asesinada junto con Carlos Alvarado Pantoja, padre de Elsa, en su apartamento del barrio Chapinero. La madre de Elsa sobrevivió al ataque y un bebé que se encontraba en el lugar también logró sobrevivir.

Giraldo convirtió el caso en una de sus luchas personales contra la impunidad. Buscó esclarecer quiénes habían ordenado el crimen y cuestionó las demoras en las investigaciones. Según PARES, 29 años después solo un autor material había sido condenado.

Su último gran capítulo: Camilo Torres

A comienzos de 2026, Giraldo volvió a estar en el centro de un episodio relacionado con la memoria del conflicto colombiano. El sacerdote recibió los restos del exsacerdote y guerrillero Camilo Torres Restrepo, después de haber impulsado la búsqueda de sus restos.

La Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas (UBPD) entregó el cofre con los restos a Giraldo en febrero de este año. El jesuita había realizado la solicitud formal para activar el procedimiento de búsqueda.

Su muerte cierra una trayectoria marcada por la defensa de las víctimas y la búsqueda de verdad y justicia. Para sus allegados y organizaciones de derechos humanos, su legado queda ligado a la documentación de décadas de violencia y al acompañamiento de comunidades afectadas por el conflicto.

Tras conocerse su fallecimiento, organizaciones y personas que trabajaron con él expresaron mensajes de reconocimiento y condolencias. PARES lo recordó como uno de los referentes de los estudios de paz en Colombia y destacó las décadas que dedicó a las luchas por la vida digna y los derechos humanos.

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