En lugar de cielos despejados y jornadas secas, enero sorprendió a buena parte de Colombia con lluvias persistentes, tormentas y crecientes de ríos. El comportamiento atípico del clima, que rompió con los patrones históricos de la temporada seca, tiene una explicación técnica clara: la incursión de un frente frío, sumada a las condiciones asociadas al fenómeno de La Niña.
El Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (Ideam) confirmó que el país comenzó el año con acumulados de precipitación superiores a los normales, una situación poco frecuente para este mes, especialmente en regiones como el Caribe y la Andina, donde enero suele ser uno de los periodos más secos.
Según explicó la directora del Ideam, Ghisliane Echeverry Prieto, el incremento de las lluvias obedece a una convergencia de factores atmosféricos que alteraron el comportamiento típico del clima.
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La funcionaria precisó que la presencia de La Niña ha favorecido el aumento de las precipitaciones en gran parte del territorio nacional, mientras que la llegada de un frente frío, un sistema que se produce cuando una masa de aire frío desplaza a otra más cálida y húmeda, ha intensificado la formación de nubosidad y lluvias fuertes.
Lluvias por encima del promedio y zonas más afectadas
Como resultado de esta interacción, el país registra un incremento del 64,4 % en las lluvias frente a los promedios históricos. El impacto ha sido más marcado en el norte, centro y occidente de Colombia, con afectaciones destacadas en Magdalena, Antioquia y gran parte de la región Caribe.
No obstante, el fenómeno no ha sido exclusivo de estas zonas. También se han presentado lluvias significativas en el Pacífico, la Orinoquía y el arco amazónico, donde las condiciones húmedas han persistido durante varias semanas.
El Ideam indicó que el frente frío comenzará a alejarse de manera gradual hacia mitad de la semana, aunque advirtió que las precipitaciones podrían mantenerse hasta mediados de febrero, antes de disminuir progresivamente.
Las autoridades meteorológicas subrayaron que la variabilidad climática actual aumenta la probabilidad de cambios repentinos, por lo que los pronósticos pueden ajustarse en función de la evolución de los sistemas atmosféricos.
Alertas activas por riesgos hidrometeorológicos
El aumento de las lluvias ya tiene consecuencias. El Ideam mantiene alertas por posibles crecientes súbitas en ríos, inundaciones urbanas y rurales y deslizamientos de tierra, especialmente en zonas montañosas.
De forma paralela, la distribución irregular de las precipitaciones ha provocado que en algunas áreas persistan periodos secos, lo que mantiene activo el riesgo de incendios forestales, un contraste que refleja la complejidad del actual escenario climático.
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En el Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, se esperan condiciones nubosas, acompañadas de vientos más fuertes, asociados tanto al frente frío como a sistemas provenientes de Centroamérica. En la costa Caribe, el fortalecimiento de los vientos llevó a la emisión de una alerta naranja por oleaje elevado.
Ante este panorama, el Ideam reiteró el llamado a seguir los boletines oficiales y a reforzar las medidas de prevención, advirtiendo que el clima podría mantenerse inestable en las próximas semanas.
