Diógenes Quintero nunca dejó de ser un hombre del Catatumbo. Su historia, marcada por el conflicto armado, el trabajo comunitario y la defensa de las víctimas, se apagó de manera trágica este 28 de enero, en un accidente aéreo que enluta al país y deja un profundo dolor en las comunidades que representaba.
Tenía 36 años. Era abogado, líder social y representante a la Cámara por la Circunscripción Especial de Paz. Para quienes lo conocieron, no era solo un congresista: era alguien que escuchaba, que regresaba al territorio y que hablaba desde la experiencia de haber crecido en una de las regiones más golpeadas por la violencia.
Un origen que se convirtió en causa
Quintero nació en Agua Blanca, corregimiento del municipio de Hacarí, en el Catatumbo. Allí se formó su vocación de servicio. Estudió Derecho en la Universidad Libre de Cúcuta, se especializó en Derecho Administrativo y actualmente cursaba una maestría en Gerencia para el Desarrollo en la Universidad Externado de Colombia.
Antes de llegar al Congreso fue personero municipal de Hacarí y defensor regional del pueblo en Ocaña. Desde esos cargos acompañó a comunidades víctimas del desplazamiento forzado y promovió la defensa de los derechos humanos. También fue fundador y presidente de la Asociación de Personeros del Catatumbo.
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La voz del territorio en el Congreso
En 2022 fue elegido Representante a la Cámara por la curul de paz, con el respaldo de comunidades afectadas por el conflicto armado. Desde el Congreso centró su trabajo en la reforma agraria, el desarrollo rural integral, la defensa de la población campesina y el seguimiento a la implementación del Acuerdo de Paz, siempre con el Catatumbo como prioridad.
En las últimas semanas adelantaba encuentros con jóvenes y actividades políticas en el territorio, en el marco de su aspiración a la reelección a la Cámara por fuera de las curules de paz.
El accidente que enluta al país
Diógenes Quintero falleció en el accidente aéreo ocurrido este 28 de enero, durante el vuelo NSE 8849. La aeronave, de matrícula HK-4709, fue ubicada en el corregimiento Curasica, jurisdicción del municipio de La Playa de Belén, tras activarse los protocolos de búsqueda y rescate.
En el siniestro perdieron la vida 15 personas en total: el representante Diógenes Quintero, otros 14 pasajeros y miembros de la tripulación que viajaban en la aeronave. Las autoridades adelantan las investigaciones para esclarecer las causas del accidente.
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Un adiós que duele en el Catatumbo
La muerte de Diógenes Quintero no es solo la pérdida de un congresista joven. Es la ausencia de una voz que nació en el territorio y decidió no alejarse de él. Su partida, junto a la de las demás víctimas del accidente, deja un dolor profundo y un silencio difícil de llenar.
En el Catatumbo queda su memoria: la de un líder que creyó en la paz como un trabajo diario, que caminó junto a las comunidades y que convirtió su origen en una causa colectiva.
